Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía. Vladimir Ilitch Ulianov (LENIN)
Como el mundo es redondo se aconseja no situarse a la izquierda de la izquierda, porque por esa pendiente el distraído, suele quedar de pronto a la derecha.Hay que escoger entre ser viento o ser veleta.
Armando Tejada Gómez - Poeta comunista
viernes, 30 de octubre de 2015
Colectivos Culturales de Argentina convocan a adherir al documento "Lo que está en peligro"
Muchas cuestiones que dignifican la vida de los argentinos están en peligro si Macri gana las elecciones:
La soberanía económica
A pesar de los cambios discursivos en tiempos de campaña, el propio Macri no ha dejado, sin embargo, ni el menor rastro de duda sobre este punto. A nivel conceptual el principio fundamental de su propuesta es, lisa y llanamente, la destrucción de la soberanía económica y se expresa a partir de una de sus definiciones más claras: el pago inmediato de los bonos de deuda que no entraron a los canjes del 2005 y 2010. Es decir, aceptación de los fallos del juez Griesa, pago a los fondos buitres, renegociación con el resto de los holdouts, descapitalización del Banco Central y del Estado en general, búsqueda de capitales extranjeros, apertura a los organismos internacionales de crédito para recapitalizar la economía, inserción en el mercado financiero mundial a partir del endeudamiento y el refinanciamiento crónico, en lo que tiene que ver con la estrategia de pago de la deuda externa.
La propuesta de Macri, entonces, es clara: la soberanía económica no es una cuestión que haya que mejorar o corregir, sino un principio que hay que combatir desde el propio gobierno. Desde ya, esta concepción invierte el sentido entero de las intervenciones que el Estado Nacional ha venido desarrollando en materia social y económica durante el kirchnerismo, para dejar finalmente todo librado al mercado. Los referentes económicos del espacio Cambiemos lo han declarado públicamente, pero sobre todo, ésta es en concreto la forma en que Macri ha gobernado la Ciudad de Buenos Aires durante los últimos ocho años. Y sobre esto nadie puede llamarse a engaño o hacerse el distraído.
Cinco millones de puestos de trabajo
Las lógicas del capitalismo financiero que representa Macri y que, sin ocultarlo, expresan sus asesores económicos, ponen en peligro uno de los más importantes logros de los últimos años: la constante y sostenida generación de puestos de trabajo a través de una activa política de empleo. El proyecto neo-desarrollista que encarnó el kirchnerismo, y que sin duda también entraña límites claros para nosotros, es una suerte de panacea si se contrapone al modelo del capitalismo financiero. Digámoslo sin ambages: este último genera un aplastamiento literal del pueblo, reduciendo notablemente su capacidad productiva, minando, con ello, el mercado interno.
En campaña Macri habla de “Cordobazos de desarrollo”, banalizando la memoria de las luchas populares, pero en materia de empleo hay que escuchar a los miembros de su equipo económico porque suelen tener una honestidad brutal que los auto-inculpa: frente al movimiento de expansión productiva que implica el modelo neo-desarrollista, el programa económico del macrismo propone otro de contracción de la producción industrial, re-primarización de la economía, cercenamiento de las paritarias y especulación financiera. Ello repercutirá, en el corto y mediano plazo, en un aumento gradual de la tasa de desocupación.
En campaña Macri habla de “Cordobazos de desarrollo”, banalizando la memoria de las luchas populares, pero en materia de empleo hay que escuchar a los miembros de su equipo económico porque suelen tener una honestidad brutal que los auto-inculpa: frente al movimiento de expansión productiva que implica el modelo neo-desarrollista, el programa económico del macrismo propone otro de contracción de la producción industrial, re-primarización de la economía, cercenamiento de las paritarias y especulación financiera. Ello repercutirá, en el corto y mediano plazo, en un aumento gradual de la tasa de desocupación.
La justicia social
Si gana Macri peligran las políticas de inclusión y reducción de la pobreza, es decir, el sistema de seguridad social en su conjunto: las jubilaciones y pensiones de nuestros viejos (con sus dos aumentos anuales); la Asignación Universal por Hijo (AUH); el Plan PROGRESAR (Programa de Respaldo a Estudiantes Argentinos); la Asignación Universal por Embarazo; el Plan ProCreaAr (los créditos hipotecarios para la construcción, ampliación, terminación, refacción o comprar de viviendas); el programa Conectar Igualdad; y las asignaciones familiares coordinadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), y financiados con la redistribución de los aportes de los trabajadores y las contribuciones de los empleadores.
Los fondos originarios de todos estos motores de justicia social surgieron de la nacionalización de las AFJP, es decir, con la recuperación de los fondos previsionales de la banca privada, una de las decisiones más trascendentes del kirchnerismo. Los diputados macristas votaron en contra de esta medida en 2010 y nadie puede olvidarse que el propio Macri ha dicho que si llega a la presidencia volvería a privatizar las jubilaciones.Como tampoco nadie puede olvidarse que no han acompañado otra decisión trascendental de este gobierno: la recuperación de YPF para los argentinos.
Los fondos originarios de todos estos motores de justicia social surgieron de la nacionalización de las AFJP, es decir, con la recuperación de los fondos previsionales de la banca privada, una de las decisiones más trascendentes del kirchnerismo. Los diputados macristas votaron en contra de esta medida en 2010 y nadie puede olvidarse que el propio Macri ha dicho que si llega a la presidencia volvería a privatizar las jubilaciones.Como tampoco nadie puede olvidarse que no han acompañado otra decisión trascendental de este gobierno: la recuperación de YPF para los argentinos.
La política de Derechos Humanos
La política de Derechos Humanos llevada a cabo por el kirchnerismo, que bajo el lema Memoria, Verdad, Justicia desactivó en parte al núcleo político ideológico que mantuvo en vilo a la democracia desde su regreso en 1983, hoy también está en peligro. Con Macri, no sólo está en riesgo la continuidad de los históricos juicios a los responsables directos de crímenes de lesa humanidad sino sobre todo la investigación y la extensión de los juicios a los responsables civiles de dichos delitos imprescriptibles. Gran parte de tales responsables civiles son precisamente socios y tributarios del macrismo: hablamos de los miembros de la Sociedad Rural Argentina, los ejecutivos e integrantes de medios de comunicación y el empresariado cómplice y activo participante del terrorismo de estado. Pero no solo tal política de Derechos Humanos está en riesgo sino también la histórica, e inédita a nivel mundial, extensión de los derechos sociales llevada adelante durante el kirchnerismo. Los avances en la legislación sobre identidad de género, violencia de género y matrimonio igualitario, con el macrismo no tienen chance de ser acompañados por nuevos derechos sociales a ser conquistados. También en este terreno, un eventual gobierno de Macri será regresivo, tal como lo fue y sigue siendo en la ciudad de Buenos Aires.
La democratización de la cultura
Basta repasar los ocho años de gobierno de Macri en la ciudad de Buenos Aires para advertir que las diversas expresiones de la vida cultural se vieron amenazadas y reducidas a una lógica mercantil. En su avance contra la cultura, Macri vetó proyectos para un Centro Cultural en Devoto y para la creación de un régimen de subsidios a músicos, vació el Centro Cultural San Martín, cerró programas de Orquestas Infantiles y más de 500 talleres gratuitos, despidiendo a trabajadores y docentes. A eso debe sumarse la persecución sistemática y la censura de toda forma de cultura alternativa, popular, 'desde abajo', autogestionada, ajena a los circuitos comerciales y a la búsqueda del mero lucro. El cierre de teatros, milongas, peñas y centros culturales ponen en peligro no sólo la vida cultural sino también el trabajo de los miles de artistas que viven de su vocación.
Esta lógica mercantil de la cultura, centrada únicamente en el rédito económico de una expresión artística o en la producción de “grandes eventos” debe contrastarse con la visión del kirchnerismo de la cultura como un factor de inclusión social, material y simbólico, que se expresó en la promoción de la industria editorial, la ley de centros culturales impulsada por el kirchnerismo en CABA, la apertura de la megamuestra de ciencia, tecnología, arte e industria Tecnópolis, la creación del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti en la ex ESMA, los programas de Conectar Igualdad y TV Digital Para Todos, Futbol para Todos, el impulso al INCAA a través de la creación y extensión de sus líneas de subsidios, la creación de Canal Encuentro y Paka-Paka, la revitalización de la Biblioteca Nacional y la creación del Museo del Libro y de la Lengua y, finalmente, el Centro Cultural Kirchner, uno de los más importantes de América Latina. Los doce años de kirchnerismo pusieron en marcha un proceso de democratización de la cultura que debe ser mantenido y acrecentado. Pero con Macri hay riesgo de perderlo todo.
La escuela pública y la inclusión educativa
En los años de gestión macrista al frente del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el presupuesto destinado a la enseñanza fue reduciéndose de manera sostenida mientras que a nivel nacional la inversión educativa durante el kirchnerismo creció hasta representar hoy el 6,5% de nuestro Producto Bruto Interno, superando incluso las metas fijadas en la Ley Nacional de Educación. Al mismo tiempo que fue reduciendo el presupuesto para la educación, el gobierno de Macri aumentó el gasto en supuestas pautas de publicidad: desde que se destapó la olla del caso Niembro ya sabemos hacia dónde finalmente fugó el dinero que correspondía a las escuelas.
Macri promete igualdad de oportunidades en el acceso a la educación pero hace apenas dos años, siete mil chicos y adolescentes de la ciudad se quedaron sin ingreso a los distintos niveles de las escuelas estatales porque–a conciencia o no- una empresa privada contratada para procesar las inscripciones así lo decidió. En cuanto a la calidad educativa, Macri dice que la fomentará pues sin ella no hay modo de alcanzar la "pobreza cero" que promete. Los docentes de la ciudad, sin embargo, saben que su Escuela de Capacitación -espacio de perfeccionamiento que supo ser de excelencia- hoy está casi desarticulada y apenas brinda unos pocos cursos. A juzgar por lo que hizo como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires más que por lo que dice en campaña, Macri concibe a la educación como un obstáculo, un gasto innecesario que el estado debería evitar: la escuela pública y todo el sistema educativo corren peligro.
Si Macri gana, todo lo conquistado está en peligro. La única manera de impedir que gane Macri es votando a Scioli.
Adhieren los siguientes colectivos, e invitan a difundirlo, apropiárselo y expandirlo:
Los integrantes de los colectivos culturales Revista El Ojo Mocho; Revista Carapachay; Editorial Caterva; La Verbena Tango y Sociales; Revista El Río Sin Orillas; Revista Mancilla; Revista En Ciernes; los equipos de las materias: Pensamiento Político Argentino (Ciencias Políticas – Fac. Cs. Sociales UBA); Teoría Estética y Teoría Política (Sociología – Facultad de Cs. Sociales UBA); Pensamiento Social Latinoamericano (Sociología - Facultad de Cs. Sociales); Sociología de la Imagen (Facultad de Arquitectura y Diseño UBA); Colectivo La Masotta (Rosario); Sec. de Cultura de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP); Encuentro de producción docentes y graduados (Psicología, UNR); Colectivo "Faena. Apuntes desde el cine argentino"; Nido errante -colectivo fotografico-; Palestina Monamur; Asunción editorial; Agite Cultural -radio-; Hurlingham Rock Para la Victoria (Red de Organizaciones Culturales); Indisciplinas Visuales; Area de Escritura Creativa; Matanza Nómade; Ciudades Reveladas, Muestra Internacional de Cine y Ciudad; Impresopormi/micropoeticas; arteuna; EXPERIMENTA TV; Patologías Culturales; El Puente arte y cultura (Centro Cultural); Quienes quieran oir que oigan; M.A.F.I.A. (Colectivo Artístico); El Ojo con Dientes (revista Cultural); La Gotera (Colectivo de Teatro); tit (Colectivo de Teatro); Librería Hernández; Acoplando (Revista Cultural); Infusión (Colectivo artístico musical); Bientito (Colectivo artístico musical); ; Proyecto de Extensión Universitaria Construyendo Lazos Sociales; Colectivo MIRAMIENTOS; Centro Cultural Jacinto Oviedo; Centro Cultural San Pedro; Centro Investigacion CULTURAS; Guará Malvinas Centro de Políticas Soberanas; Cuarteto Cedrón; Colectivo Deriva; La Fusión; Revista Estructura Mental a las Estrellas, EME editorial; Centro Cultural Daniel Omar Favero (Asoc Ahora y Siempre, La Plata); Extradata, editorial; La grieta (La Plata); Revista La Descamisada; Q! Editorial; Revista Tierra en Trance -Reflexiones sobre Cine Latinoamericano-; Colectivo Rev(b)elando Imágenes; Colectivo GUIAS (Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata); Radio Lumpen (La Plata); Grupo de Cine y Cultura (UNC); Red de Migrantes y Refugiadxs en Argentina; El Tranvía (Colectivo de teatro, La Plata); Rosario Imagina (Colectivo de Teatro); Editorial Casagrande (Rosario); Taller de Escritura del Pasaje Pan (Rosario); Posgrado UNRosario; La Cofradía Cooperativa Cultural (La Plata); Madeja Productora Audiovisual; Revista Identidades en Movimiento; Obstinado Colectivo (Colectivo de Teatro); Juventud del Frente Patria Migrante; Editores Matreros; Biblioteca Popular los Libros de la Buena Memoria (LABIBLIOPOP); Sequi Rodriguez y Los Ilusionistas (Colectivo Artistico Musical, Avellaneda); Casa Nova editorial; Pull Produce (Productora Audiovisual, Paraná); Colegio Abierto (Rosario); Poetas Peronistas (Colectivo de escritores, CABA); Sociales y Virtuales (Revista cultural, Bernal); Escritos bajo la luna (Ciclo literario, Córdoba capital); Fondo Editor Cooperativo Los Juegos del Temps (Santa Fe); Poesias y Picaditas. Zona Norte; Sirena Poseída (Productora Artística, La Plata); Periódico Andén (Revista cultural, Chascomus); SEDA CBA; Enjambre P (Colectivo artístico, Rosario); Centro de Estudios "Nicolás Casullo" (Facultad Humnanidades y Artes, UNR)
Adhesiones individuales:
Horacio González (Biblioteca Nacional); Eduardo Rinesi (UNGS); María Pia López (UBA); Guillermo Kоrn (UBA); Diego Tatián (Decano FFyH, UNC); Liliana Herrero (cantante); Luisa Valenzuela (escritora); Gustavo Ferreyra (escritor); Alejandro Kaufman (UBA-UNQui); Ana Amado (FFyL, UBA); Daríо Capelli (El Ojо Mocho, UBA); Matías Rоdeiro (El Ojo Mocho, Caterva, UBA); Hernán Ronsino (Carapachay, UBA); Sebastián Russо (Carapachay, UBA); Lucianо Guiñazú (Carapachay, UBA); Alejandro Bоverio (El Ojo Mocho, UBA); Mauro Miletti (Caterva, UBA); Martín Prestía (Verbena, UBA); Gerardo Oviedо (Pensamiento Social Latinoamericano, FSOC-UBA); Jack Nahmías (UBA-Subsecretaría DD.HH Provincia de Buenos Aires); Martín Cortés (UBA-Estudios Políticos CCC); Damian Paikin (Pensamiento Latinoamericano para la Integración, Ciencia Política-UBA); Alicia Domecq, (docente); Magdalena Jitrik (artista plástica); Marina Mariasch (escritora), Ariel Montagnoli (artista visual); Lucila Rotger (CABA); Marcelo Marino (UBA); A. Laila Páez; Enrique Royo (artesano ceramista); Stella Gonzalez; Erika Lederer (abogada); Res (artista visual); Patricia Focaccia ( Teatro independiente- cine UNLP); Sonia Sasiain; Hugo Enrique Soldini; Leonor Torres; Cristian Molina (Escritor, performer, investigador, docente universitario) Alex Dukal (Ilustrador); Ecequiel Leder Kremer (Libreria Hernández); Carolina Juskoff (Estudiante Lic. Artes, UBA); Gabriel Katz (FADU, UBA); Marcela Visconti (UBA); Alejandro Ortiz (Miembro de la Secretaría de cultura de la Agtsyp); Maria Marta Alba (Docente de artistica); Daniel Lemme (Facultad de Psicología - U.N.C.); Mariano Combi (Artista plástico); Alicia Herrero (Artista); Carmen Julia Bazán (UNC); Enrique Schmukler (Conicet,UNLP); Paula Rodriguez Marino (Universidad Nacional de Río Negro); Juan Coll Benegas (Artista plástico y arquitecto); Georgina Di Gennaro (Facultad de Medicina -UBA); Lucía Medina (militante, trabajadora Sec.DDHH Nación); Marcelo Tozzini (Literatura); Irene Cosoy (INFD-Ministerio de Educación); Mónica Hasenberg (fotógrafa); Karen Rodriguez (UBA/UNLP); Esteban Dipaola (UBA-Conicet); Verónica González (psicóloga); sergio blanco (artista plastico); Adrián Fernández Fazio (músico); Juan Cedrón (músico); Marta Amorosino; Cintia Rogovsky (Escritora-Docente INFD-FPyCS-UNLP); Vanina Scocchera (UBA); Mario Gómez Casas (Fotógrafo); Marina Laura Arias (UNLP); Natalia Rosso (Productora Integral de Medios Audivisuales); María del Pedro (Psicoanalista/Profesora/Empleada pública); Roberto Retamoso (UNR); Adriana Causa (Psicoanalista); Maria Soledad Bordon (Abogada UNLP); Alejandra Vera; Marcelo J. Silvera (periodista y Gestor Cultural); Haydee Rosolen (Psicoanálisis); Paula brieschke; diego adrian dagatti (Bibliotecario); Marcelo Roberto Camargo; flavia soldano (Deheza, Fundación Isla maciel); Martín Alomo (UBA); Clara Schor Landman (UNDAV); Federico Marotta (docente); Ruben Olivera (músico); Martina Ravazzoli (fotógrafa); Tacún Lazarte (Músico); Paula Tomassoni (DGCyE,PBA); Joaquin Echave; Stella Maris Moro (UNR); Silvina Corbetta (FSOC,UBA); Nicolás Manzi (escritor, editor); Eugenio Previgliano; Melisa Aller (cineasta y politóloga UBA, FSOC); Verónica Meloni (artista); Beto Lesce (músico y docente); Isabel Steinberg (Psicoanalista y escritora); Amalia Pati (docente UNR, medicina); Carla Bettino; Jonás Gómez (escritor); Zuni Lemos (ex docente de UNA); Elsa Muradore (Psicoanalista); Alejandra Codina, (Lic. artes escénicas teatro, prof. teatro, actriz, directora); Pablo Leibson (UBA); Ana Victoria Lovell; Carolina Folger; Esther Andradi (escritora); Ivana Romero (Periodista); Manuel D´Onofrio (Psicoanalista); Carla Gratti (Comunicadora audiovisual y docente); Graciela Strappa (Actriz y docente); Martha Rodriguez (actriz-docente-gestora cultural); Adriana Freidenberg (Lic. en Psicología); María Mercedes Santa Cruz (Docente Artes Audiovisuales); Elisa Santoro (Psicóloga, UNR);Imanol Uribe (Estudiante Lic. Adm. de Empresas); Beatriz Vottero (docente UNVM); Gabriela Antonowicz (UBA); Verónica Maceira (UNGS); Pablo Messuti (UBA); Marta Elizabeth Córdoba (Tilcara, Jujuy); Rafael Calviño (Fotógrafo); Andrea Bolcatto (UNL / UNER); Gabriela Messuti (UBA); Juan Pablo Portugau (actor, periodista); Carlos Fumagalli (Fotógrafo, docente); María Inés López (UNL); Sara Ham (escritora); Egle Almada (Gestora cultural, actriz, docente); Vanesa Acosta (Centro de Salud, Rosario); Carmen Velázquez (UNDAV/UNAJ); Miguel Martelotti (Reportero Gráfico); Hernán Casaubón (Geógrafo - UBA); Gloria Bustos (Prof y Lic. en Letras Modernas.UNC.DGES); Julián Sotelo (Docente); Jung Ha Kang; Eli Barraza; María Lucía Tognarelli; Jorge Hurst (Barrios x Memoria Zona Norte); Christian Kupchik (SIWA - Revista de Literatura Geográfica); Gabriela Miranda (Diseñadora Gráfica); Andrea Mandolesi (Fotógrafa); Leda Amorín (Cantora y letrista, CABA); Alberto Noé (UBA); Marisa Matta; Claudia Viegas (Prof. de yoga); Germán Kramer (Diseñador gráfico, UBA); Martin Uzcudun (Artes audiovisuales, UNLP); Susana Szwarc; Franco Maria Florencia; Humberto Lobbosco; Franca Fascendini (Docente de Artes Visuales); Silvia de Rojas; Miguel Praino (Músico Violista); Vanesa Alarcón (Centro Cultural Compañero Chávez); Adriana Raquel Barrandeguy (Docente); Judith Said (Directora Nacional de Sitios de Memoria Secretaría de DDHH de la Nación); Dora Avellaneda (Masoterapeuta); Patricia Fernández (inspectora de enseñanza en DGCE); Claudio "Pato" Loza (Músico); Gustavo Rolando López Romano; Stella Martini (UBA); Ernesto Arenson (Músico); Elvira Goncalves Dourado (Jubilada de Educación); Paloma Brun (Ministerio de Salud de la Nación); Ariel Tancredi (DGCV - Ilustrador); Aníbal Villa Segura (Médico psicoanalista); Federico Kersner (músico); Msario Margaritini; Luciana Chiapella (UNR); Fernando Fontanet (FSoc-UBA); Sonia Spotorno (Psicologa, Delegada Congresal CICOP); Viviana Diez (docente UBA - UNRN); Alejandro Arcuri (Periodista y realizador teatral); Daniela Lucena (Fundación ph15); Felipe Haidar (Artes escenicas); Clara Azaretto UBA-UNLP; Vicente Di Cione (UBA); Daniela Sposito (UNC); Arquitecto Hoacio Giró (Colegio de Arquitectos); Omar Alfredo Krapp; Graciela Foglia (UNIFESP-BRASIL); Elba Rosa Amado (Docente Letras - UNT y UNJu); Maria del Pilar Rezzano (LANAIS RMN Conicet); Shaman Herrera (Músico); Mirtha Marengo (Comunic.Social); Matías Farías (Filosofía-UBA); Jorge Diaz (Docente); Mario Cocchi (Reportero gráfico); Susana Paulina Herrero (Abogado); Alejandra Furfaro (UBA); Gerardo Canelo (Dibujante, Ilustrador gráfico); Mirta Ostroff (Artesana); Daniel Revah (docente)
Horacio González (Biblioteca Nacional); Eduardo Rinesi (UNGS); María Pia López (UBA); Guillermo Kоrn (UBA); Diego Tatián (Decano FFyH, UNC); Liliana Herrero (cantante); Luisa Valenzuela (escritora); Gustavo Ferreyra (escritor); Alejandro Kaufman (UBA-UNQui); Ana Amado (FFyL, UBA); Daríо Capelli (El Ojо Mocho, UBA); Matías Rоdeiro (El Ojo Mocho, Caterva, UBA); Hernán Ronsino (Carapachay, UBA); Sebastián Russо (Carapachay, UBA); Lucianо Guiñazú (Carapachay, UBA); Alejandro Bоverio (El Ojo Mocho, UBA); Mauro Miletti (Caterva, UBA); Martín Prestía (Verbena, UBA); Gerardo Oviedо (Pensamiento Social Latinoamericano, FSOC-UBA); Jack Nahmías (UBA-Subsecretaría DD.HH Provincia de Buenos Aires); Martín Cortés (UBA-Estudios Políticos CCC); Damian Paikin (Pensamiento Latinoamericano para la Integración, Ciencia Política-UBA); Alicia Domecq, (docente); Magdalena Jitrik (artista plástica); Marina Mariasch (escritora), Ariel Montagnoli (artista visual); Lucila Rotger (CABA); Marcelo Marino (UBA); A. Laila Páez; Enrique Royo (artesano ceramista); Stella Gonzalez; Erika Lederer (abogada); Res (artista visual); Patricia Focaccia ( Teatro independiente- cine UNLP); Sonia Sasiain; Hugo Enrique Soldini; Leonor Torres; Cristian Molina (Escritor, performer, investigador, docente universitario) Alex Dukal (Ilustrador); Ecequiel Leder Kremer (Libreria Hernández); Carolina Juskoff (Estudiante Lic. Artes, UBA); Gabriel Katz (FADU, UBA); Marcela Visconti (UBA); Alejandro Ortiz (Miembro de la Secretaría de cultura de la Agtsyp); Maria Marta Alba (Docente de artistica); Daniel Lemme (Facultad de Psicología - U.N.C.); Mariano Combi (Artista plástico); Alicia Herrero (Artista); Carmen Julia Bazán (UNC); Enrique Schmukler (Conicet,UNLP); Paula Rodriguez Marino (Universidad Nacional de Río Negro); Juan Coll Benegas (Artista plástico y arquitecto); Georgina Di Gennaro (Facultad de Medicina -UBA); Lucía Medina (militante, trabajadora Sec.DDHH Nación); Marcelo Tozzini (Literatura); Irene Cosoy (INFD-Ministerio de Educación); Mónica Hasenberg (fotógrafa); Karen Rodriguez (UBA/UNLP); Esteban Dipaola (UBA-Conicet); Verónica González (psicóloga); sergio blanco (artista plastico); Adrián Fernández Fazio (músico); Juan Cedrón (músico); Marta Amorosino; Cintia Rogovsky (Escritora-Docente INFD-FPyCS-UNLP); Vanina Scocchera (UBA); Mario Gómez Casas (Fotógrafo); Marina Laura Arias (UNLP); Natalia Rosso (Productora Integral de Medios Audivisuales); María del Pedro (Psicoanalista/Profesora/Empleada pública); Roberto Retamoso (UNR); Adriana Causa (Psicoanalista); Maria Soledad Bordon (Abogada UNLP); Alejandra Vera; Marcelo J. Silvera (periodista y Gestor Cultural); Haydee Rosolen (Psicoanálisis); Paula brieschke; diego adrian dagatti (Bibliotecario); Marcelo Roberto Camargo; flavia soldano (Deheza, Fundación Isla maciel); Martín Alomo (UBA); Clara Schor Landman (UNDAV); Federico Marotta (docente); Ruben Olivera (músico); Martina Ravazzoli (fotógrafa); Tacún Lazarte (Músico); Paula Tomassoni (DGCyE,PBA); Joaquin Echave; Stella Maris Moro (UNR); Silvina Corbetta (FSOC,UBA); Nicolás Manzi (escritor, editor); Eugenio Previgliano; Melisa Aller (cineasta y politóloga UBA, FSOC); Verónica Meloni (artista); Beto Lesce (músico y docente); Isabel Steinberg (Psicoanalista y escritora); Amalia Pati (docente UNR, medicina); Carla Bettino; Jonás Gómez (escritor); Zuni Lemos (ex docente de UNA); Elsa Muradore (Psicoanalista); Alejandra Codina, (Lic. artes escénicas teatro, prof. teatro, actriz, directora); Pablo Leibson (UBA); Ana Victoria Lovell; Carolina Folger; Esther Andradi (escritora); Ivana Romero (Periodista); Manuel D´Onofrio (Psicoanalista); Carla Gratti (Comunicadora audiovisual y docente); Graciela Strappa (Actriz y docente); Martha Rodriguez (actriz-docente-gestora cultural); Adriana Freidenberg (Lic. en Psicología); María Mercedes Santa Cruz (Docente Artes Audiovisuales); Elisa Santoro (Psicóloga, UNR);Imanol Uribe (Estudiante Lic. Adm. de Empresas); Beatriz Vottero (docente UNVM); Gabriela Antonowicz (UBA); Verónica Maceira (UNGS); Pablo Messuti (UBA); Marta Elizabeth Córdoba (Tilcara, Jujuy); Rafael Calviño (Fotógrafo); Andrea Bolcatto (UNL / UNER); Gabriela Messuti (UBA); Juan Pablo Portugau (actor, periodista); Carlos Fumagalli (Fotógrafo, docente); María Inés López (UNL); Sara Ham (escritora); Egle Almada (Gestora cultural, actriz, docente); Vanesa Acosta (Centro de Salud, Rosario); Carmen Velázquez (UNDAV/UNAJ); Miguel Martelotti (Reportero Gráfico); Hernán Casaubón (Geógrafo - UBA); Gloria Bustos (Prof y Lic. en Letras Modernas.UNC.DGES); Julián Sotelo (Docente); Jung Ha Kang; Eli Barraza; María Lucía Tognarelli; Jorge Hurst (Barrios x Memoria Zona Norte); Christian Kupchik (SIWA - Revista de Literatura Geográfica); Gabriela Miranda (Diseñadora Gráfica); Andrea Mandolesi (Fotógrafa); Leda Amorín (Cantora y letrista, CABA); Alberto Noé (UBA); Marisa Matta; Claudia Viegas (Prof. de yoga); Germán Kramer (Diseñador gráfico, UBA); Martin Uzcudun (Artes audiovisuales, UNLP); Susana Szwarc; Franco Maria Florencia; Humberto Lobbosco; Franca Fascendini (Docente de Artes Visuales); Silvia de Rojas; Miguel Praino (Músico Violista); Vanesa Alarcón (Centro Cultural Compañero Chávez); Adriana Raquel Barrandeguy (Docente); Judith Said (Directora Nacional de Sitios de Memoria Secretaría de DDHH de la Nación); Dora Avellaneda (Masoterapeuta); Patricia Fernández (inspectora de enseñanza en DGCE); Claudio "Pato" Loza (Músico); Gustavo Rolando López Romano; Stella Martini (UBA); Ernesto Arenson (Músico); Elvira Goncalves Dourado (Jubilada de Educación); Paloma Brun (Ministerio de Salud de la Nación); Ariel Tancredi (DGCV - Ilustrador); Aníbal Villa Segura (Médico psicoanalista); Federico Kersner (músico); Msario Margaritini; Luciana Chiapella (UNR); Fernando Fontanet (FSoc-UBA); Sonia Spotorno (Psicologa, Delegada Congresal CICOP); Viviana Diez (docente UBA - UNRN); Alejandro Arcuri (Periodista y realizador teatral); Daniela Lucena (Fundación ph15); Felipe Haidar (Artes escenicas); Clara Azaretto UBA-UNLP; Vicente Di Cione (UBA); Daniela Sposito (UNC); Arquitecto Hoacio Giró (Colegio de Arquitectos); Omar Alfredo Krapp; Graciela Foglia (UNIFESP-BRASIL); Elba Rosa Amado (Docente Letras - UNT y UNJu); Maria del Pilar Rezzano (LANAIS RMN Conicet); Shaman Herrera (Músico); Mirtha Marengo (Comunic.Social); Matías Farías (Filosofía-UBA); Jorge Diaz (Docente); Mario Cocchi (Reportero gráfico); Susana Paulina Herrero (Abogado); Alejandra Furfaro (UBA); Gerardo Canelo (Dibujante, Ilustrador gráfico); Mirta Ostroff (Artesana); Daniel Revah (docente)
sábado, 17 de octubre de 2015
La Revolución de Octubre y que pasaba en la Argentina
| El 25 de octubre de 1917 comenzó la Revolución Rusa. Basándose en las teorías de Karl Marx, Vladimir Lenin encabezó en esta fecha la primera revolución comunista del siglo XX, instauró la dictadura del proletariado, adoptó como régimen político la República Federal Socialista y Soviética Rusa y expropió a los terratenientes de tierras y las repartió entre los campesinos. Las empresas pasaron a ser propiedad del Estado, bajo el control de los mismos trabajadores. La Revolución de Octubre -el acontecimiento político, económico y social más importante del siglo XX- tuvo lugar el 7 de noviembre de 1917 de nuestro calendario. Sucede que al momento de la revuelta, Rusia aún se regía por el calendario juliano, mientras que la mayoría de los países occidentales, inclusive la Argentina, se regían por el calendario gregoriano. Para recordar este episodio, hemos seleccionado un artículo que consigna cómo fueron informados los argentinos sobre los sucesos que se desarrollaban en Rusia. |
| De cómo los porteños de 1917 fueron informados sobre la revolución rusa |
| Fuente: Hernán Juárez, Diario La Opinión cultural, domingo 19 de noviembre de 1972 |
| ¿Cómo toma conocimiento de la Revolución Rusa el argentino medio de aquella época? Retrocedamos a noviembre de 1917: ciudad de Buenos Aires. Seleccionemos los diarios de mayor gravitación en ese entonces: La Prensa y La Nación. Algunos más, otros menos, ya conocemos la cronología de aquellos sucesos ocurridos hace 55 años. Así como el periodismo actualmente hace gala de su “objetividad” informativa para notificarnos sobre Vietnam, Uganda o Chile, sin duda tuvo que ejercer esos mismos significados en su práctica, para realizar la cobertura noticiosa de la primera revolución proletaria a nivel mundial. Veamos, estimado lector. Ahí se encuentra nuestro buen argentino en pleno período yrigoyenista –sentado en su patio de macetas- a punto de cometer el acto de solazarse con las páginas de su diario predilecto: La Prensa (LP) o La Nación (LN). Es sábado 3 de noviembre y su señora, plumereando el bargueño, posiblemente aspire a un corpiño con puntillas que por sólo $ 0,55 ofrece la Casa de los Novios, de Barbagelatta y Cía. Aproximémonos, con el gran angular de nuestra imaginación, a esa mecedora donde se bambolea el sujeto. En medio de los titulares de la “Gran Conflagración en Europa” el hombre de pantuflas matinales advierte un recuadrito que anuncia “La Situación en Rusia”. Percibe inmediatamente que un corresponsal de Associated Press altera las orejas de Kerensky nada menos que con este interrogante: “¿Cuál es el futuro de Rusia después de la guerra?” Tamaña sutileza cala hondo en el reporteado, a tal punto que su respuesta coquetea con la metafísica: “Nadie puede imaginarse el porvenir” concretiza el gobernante y, sin duda, pierde sus ojos en la lejanía del cuarto. El día anterior LN comunicaba: “Varios elementos populares están listos para sostener al gobierno con automóviles armados de ametralladoras”. Este operativo precede a las frases de un artículo de Gorka donde, según la traducción del cable, el aludido denuncia que “agitadores sin religión ni ley atentan contra la libertad de Rusia”. Ya el martes 6, luego de que el idolatrado Botafogo triunfase en el Premio Carlos Pellegrini, un cable sentenciaba con respecto a la situación en Petrogrado: “El gobierno presiente que los agitadores se agotarán hablando” (LP). Tal vez nuestro sujeto, contra el duro respaldo de su asiento en el tranvía, hubo de coincidir con esa interpretación freudiana del deseo insatisfecho, si renglones más abajo no se topara con una descripción del frente de guerra, por la cual “se insta a los soldados alemanes” a pasarse a la trinchera rusa “donde se les brinda vodka, dinero” y sano esparcimiento. Reconforta suponer que los moscovitas estuviesen desde entonces en el ruido, si no fuese por un incisivo informe de La Nación donde se editorializa sobre “Esa Rusia ideológica y estrecha” que, con su “sibilino silencio” aconsejado por una “ínfima minoría de obreros y soldados”, hace pensar “hasta qué punto esos irresponsables de la calle conseguirán imponer sus puntos de vista”. Es indudable que para el diario de Mitre la historia pasa por gente como uno, y no –como dice en otro párrafo- por el “egoísmo mental” de Karl Marx “exportado como veneno teórico” sobre la faz del planeta. Sin embargo, la cabeza de nuestro lector de época reposa en paz durante la noche, por cuanto ambos matutinos descifran la situación como “derrota de los boshelvikis”, mientras 400 avisos clasificados solicitan “sirvienta joven” y 12 “Amas con buena leche” se ofrecen para los hijos de la patria. (LP) Kerensky se anticipaba a ciertos gobernantes desarrollistas –especuladores de América Latina, manifestando que “ante el compromiso de continuar la guerra solicitó a EE.UU. 32 millones de dólares”. Paralelamente a eso, el diario de los intereses agro-exportadores titulaba con letra bastante grande: “León Trotsky presidente del Comité Central” y La Nación mostraba en su página 19 del miércoles 7, un remate de ganado, bajo el rótulo carnavalito de “2000 –Vacunos – 2000.” “El Soviet se adueña del Poder” se alarmaba el diario, apuntando escueta y protocolarmente que “Lenin es recibido con aplausos en todos lados”. Renglones posteriores, una caracterización, vía Londres, aportaba la cuota de objetiva claridad en el asunto, ya que el aplaudido “Lenin, agente alemán, con su mano derecha, el anarquista Trotsky, son los auténticos autores del golpe de Estado”. Cierta iba siendo la congoja periodística porteña, reconocible en una semblanza sobre el alicaído Kerensky que imprime LN, y donde debajo de la foto del mencionado se consigue leer: “fue la personalidad más destacada de la Revolución”. Calificación que no debe intranquilizarnos puesto que posteriormente nos enteramos de que ese hombre “ha realizado”, simplemente “una obra pasmosa”. Sobre todo (y así debe registrarlo la historia) como “agitador de las masas obreras”, conducta ésta irónicamente revelada en el momento de su previsible caída. No tanto caída. La situación es confusa pero alentadora. “Debemos prepararnos a lo peor imaginable” transcribía LP de un grito propalado por el New York Herald. Pero el quid de la cuestión lo desentrañaba un cable de LN: “Todo parece ser un esfuerzo desesperado de los Maximalistas, señal de su caída”. Notable presupuesto lógico, acompañado por otra noticia: “Kerensky conversó con los ejércitos que marchaban a Petrogrado, e intentó convencerlos de que pararan la marcha”. Dejemos por un rato a Kerensky convenciendo, como así también un editorial de L’Humanité de París, donde fofamente se concibe que “Rusia saldrá bien de este exceso de malestar”.Nuestro sujeto, aquí en Buenos Aires, asistía a la rauda marcha de Racing, que le ganaba seis a cero a Atlanta y ocho a cero a Columbian y continuaba al frente de la tabla. Un cable de Reuter esparcía: “Los compatriotas rusos ven a los autores del golpe como arquitectos de la ruina” (LP) y anexaba: “El golpe puede ser muy beneficioso para la reacción de Kerensky”. Otra vez nos encontramos con este “agitador obrero” que según LN “va al frente de las tropas”, con “un ejército de 200.000 hombres” –agregaba LP- “y muchas guarniciones que se le declaran fieles”. Como contrapartida desoladora: “Los obreros ferroviarios negaron autoridad a los bolcheviques”. Nuestro lector de 1917, debajo del calor de noviembre y de su rancho, posiblemente se fascine ante esta recuperación contrarrevolucionaria, y más con una noticia, otra vez en La Prensa, donde“los rebeldes, como una muchedumbre desordenada, se retiran”, puesto que “estalló en toda Rusia, una revolución a favor de Kerensky”. Se suma, para no ser menos, LN, con titulares al día 12 que decretaban: “Aplastante victoria de los Cosacos sobre los ejércitos de Lenin en Petrogrado”. No podían ser otros que ingleses, los que pararan un poco flemáticamente la mano puntualizando: “Es ésta una revolución extraña” según cronifica LP de un editorial del The Daily Chronicle. En una cruel dramatización de los sucesos, LN narra cuando Trotsky “tomó posesión del ministerio y pidió que se le entregaran los tratados secretos, pero los empleados se negaron a traducirlos”. El mismo cable concluye con un enigmático párrafo: “Fue encontrado desnudo el cadáver del Gral. Turnenoff”. Del desafortunado militar en cueros, sobre el cual nada más se documenta, saltamos a La Prensa, quien anuncia a los cuatro vientos: “Los Maximalistas pierden terreno”. “Sigue avanzando el Ejército de Kerensky con rumbo preciso, aunque no se conoce el punto donde realmente se halla”. “El fracaso de los bolcheviques es cuestión de horas”. Largas horas duraría ese fracaso, no obstante “algo es seguro –propala un cable de La Nación-cualquiera que triunfe la victoria no será de Lenin” (día 13). “Se lucha en Petrogrado”, prosigue LP; agrega: la “Guardia Roja fue derrotada en Moscú” (14). Y analiza supinamente: “La combinación Lenin-Trotsky carece de suficientes hombres para ejercer la autoridad”.Juntamente con la impopularidad del binomio, “se confirma la completa victoria de Kerensky”.Si nuestro lector de 1917 hubiera fallecido arrollado por el caballo de un lechero, por ejemplo, quizás expirarse ese 15 de noviembre con la imagen falsa de una historia que vivirían dos días después sus conciudadanos. A no ser que se hubiese fijado en esa misma edición del diario, en un cable en el ángulo inferior de la página, letra más chica, de 6 renglones, el cual transcribía un telegrama de Trotsky: “Kerensky se retira, pasamos a la ofensiva”. Pero no, en Buenos Aires, Caruso fuma cigarrillos “Reina Victoria” y el “Gral. Kaledines es ahora el dictador de Rusia” (LP). Bancarrota total bolchevique: “La población retira su confianza a Lenin y Trotsky”. La Nación complementa: “Kerensky dueño del Kremlin y del Telégrafo”. La Prensa afirma: “En Moscú se formó una tercera fuerza, integrada por criminales, que combaten contra Kerensky y los bolcheviques”. Se abalanzan las noticias. Fijémonos en éstas: “Kerensky vuelve en tren arrancando las vías mientras avanza”, dice LP. “Petrogrado en llamas” se imagina LN, “las mujeres soldados son tratadas con rudeza por los revolucionarios”. “Estamos sobre el final de la revolución”, “Los Cosacos Avanzan”, “Crece el Pánico entre los bolcheviques” (todas de LP), “Lenin ha sido detenido” (LN, día 16), “El Gral. Dukhonin publicó una proclama donde anuncia que le informen el paradero de Kerensky, porque lo ignora y ha decidido defenderlo”. El Trust Joyero impone el día del Mate y la Bombilla. Se festeja en nuestro país la semana del “Nene”. “Los bolcheviques sufrieron 500 bajas” en un combate “contra ninguna baja de sus enemigos”. “La combinación Lenin-Trotsky sigue perdiendo terreno”(LP). “Se aconsejó a Kerensky que entrara en Petrogrado con una bandera blanca, pero desapareció antes de que llegara su escolta” (17). Frenemos las citas, estimado lector, porque estamos a punto de cambiar el rumbo de la historia. Su antepasado de 1917 –el abuelo de cualquiera- abrió. |
martes, 29 de septiembre de 2015
ARGENTINA JUNTO A CUBA
Una política de Estado Nunca como hoy, desde el triunfo de la Revolución hace ya 56 años, existió un vínculo político tan fraternal, sólido y permanente entre los gobiernos de Cuba y la República Argentina. Sin intermediarios, Cristina preservó personalmente la relación bilateral de las espinas que cuidadosamente sembró el enemigo, en particular tras el inolvidable discurso del compañero Fidel en las escalinatas de la Facultad de Derecho el 26 de mayo de 2003. En esencia, Cristina supo interpretar el sentir mayoritario de nuestro pueblo, de amistad y respeto hacia Cuba Socialista, y supo enmendar la vergonzante posición de nuestro país hacia la Isla durante los años ’90. “Siempre para mí es un placer inmenso estar aquí, en esta tierra que es un ejemplo de heroísmo, de coraje y de convicciones”. Estas palabras de la Presidenta a su arribo a Cuba explican por sí mismas el porqué de los lazos que unen a ambos pueblos y gobiernos. Cristina viajó invitada por el compañero Raúl Castro para presenciar la misa celebrada por Francisco I en la Plaza de la Revolución José Martí. Allí el Papa destacó el rol de Cuba en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto armado en Colombia, cuestión de enorme relevancia para la paz y estabilidad de toda América Latina. La visita papal consolidó el camino iniciado (en el marco del proceso de normalización de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos) para poner fin al bloqueo criminal contra la Isla. En sus diferentes homilías, el Jefe del Estado Vaticano profundizó su análisis frente a las dramáticas consecuencias económicas, sociales y culturales derivadas del neoliberalismo o “imperio del Dios dinero”. La reacción del enemigo fue airada, buscaban crear un escenario que les permitiera conspirar nuevamente contra la Revolución. “Bergoglio no es Wojtyla” (por Juan Pablo II) fueron algunas de sus expresiones más suaves. Al recibirlo en el Aeropuerto Internacional de La Habana, el compañero Raúl contextualizó el momento político en que se produce la visita del Sumo Pontífice: “Los pueblos de la América Latina y el Caribe se han propuesto avanzar hacia su integración, en defensa de la independencia, la soberanía sobre los recursos naturales y la justicia social (…) Gobiernos legítimamente constituidos que trabajan por un futuro mejor, se enfrentan a numerosos intentos de desestabilización.” No es cualquier circunstancia: los yanquis procuran por todos los medios revertir la tendencia progresista en el continente, golpean simultáneamente y buscan en el ataque cada día más espeso contra Brasil desencadenar un efecto escalonado en el mapa regional. Disparan contra Dilma, antes fue contra Ecuador, sostienen la presión sobre Venezuela, promueven intrigas golpistas en Chile, buscan entorpecer la posibilidad de un nuevo mandato de Evo en Bolivia, desembarcan marines en Perú, quisieron meter la cola (a través de la OEA) en la frontera colombo-venezolana, etc., etc. En la Argentina, a tan sólo un mes de las elecciones generales, la derecha subsidiaria de la Embajada apostó y apuesta a generar un clima de deslegitimación del voto popular embarrándolo todo con la palabra fraude. Si hubiera prosperado lo de Tucumán se abría un escenario objetivamente incierto. La contundente victoria del FpV en el Chaco desflecó aún más los planes del establishment de cara a octubre; de todas formas, la subestimación es mala consejera. Como advirtió Cristina recientemente, le temen a la voluntad soberana del pueblo, por eso nos quieren retrotraer a una etapa predemocrática. ¿Es torpeza? ¿Desesperación? ¿Impotencia? Es todo junto y al mismo tiempo. Ingresamos en la recta final y no podemos distraernos del objetivo principal, que es que la fórmula Scioli-Zannini triunfe en primera vuelta el próximo 25 de octubre. A partir de ahí, redoblar los esfuerzos para defender, consolidar y profundizar cada conquista, cada política de Estado. Por ejemplo la que define que el Presupuesto 2016 destine 1 billón de pesos a inversión social; la que nos hermanó irreversiblemente a la Revolución Cubana, símbolo de lucha absuelto por la historia. Este es el proyecto que conduce Cristina. Los comunistas no nos corremos ni un milímetro. |
domingo, 13 de septiembre de 2015
136 PAÍSES VOTARON A FAVOR DE LA PROPUESTA ARGENTINA EN LA ONU
Los procesos de reestructuraciones de deuda soberanas.
La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó con 136 votos positivos, 41 abstenciones y 6 en contra, la resolución que limita el accionar de los “Fondos Buitres” a través de una serie de nueve principios que dan marco a un sistema legal global para los procesos de reestructuraciones de deuda soberana.
La resolución fue tomada por mayoría simple de votos, tras una discusión que se extendió por espacio de seis meses y que fue impulsada inicialmente por Argentina y el G77 más China.
Una vez conocido el resultado positivo expuesto en dos grandes pantallas ubicadas a los costados del estrado central de la Asamblea General, comenzaron los aplausos generalizados y los saludos de los funcionarios que se acercaron a felicitar a la delegación argentina, encabezada por el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Axel Kicillof.
También estuvieron presentes en el gran salón de la ONU, la embajadora argentina en Estados Unidos, Cecilia Nahón; y la representante ante el organismo multilateral, María Cristina Perceval.
Momentos antes de llevarse adelante la votación que requería de una mayoría simple, el embajador de Sudáfrica, Kingsley Mamabolo, presidente actual del Grupo de los 77 más China, presentó el proyecto de resolución y felicitó a su par boliviano, Sacha Llorenti, por su “liderazgo y conducción” al frente del Comité Especial que elaboró el documento, así como a la oficina de la UNCTAD.
Los principios básicos sobre procesos de reestructuración de deuda “añaden una base y un resultado para futuros debates para esta cuestión”, afirmó Mamabolo pocos minutos antes de que los países concretaran la votación.
Los nueve principios que contiene la resolución son los de soberanía, buena fe, transparencia, imparcialidad, tratamiento equitativo, inmunidad soberana, legitimidad, sostenibilidad y reestructuración de la mayoría.
LOS NUEVE PRINCIPIOS SON LOS SIGUIENTES:
1
Un Estado soberano tiene derecho, en el ejercicio de su facultad discrecional, a elaborar sus políticas macroeconómicas, incluida la reestructuración de su deuda soberana, derecho que no debe verse frustrado ni obstaculizado por medidas abusivas. La reestructuración debe hacerse como último recurso, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores.
2
El principio de que el deudor soberano y todos sus acreedores deben actuar de buena fe implica su participación en negociaciones constructivas de reestructuración de la deuda soberana y en otras etapas del proceso con el propósito de restablecer la sostenibilidad de la deuda y el servicio de la deuda de manera rápida y duradera y de obtener el apoyo de una masa crítica de acreedores mediante un diálogo constructivo acerca de las condiciones de la reestructuración.
3
El principio de la transparencia debe promoverse para aumentar la rendición de cuentas de los interesados, lo que puede lograrse compartiendo oportunamente tanto datos como procesos relacionados con la renegociación de la deuda soberana.
4
El principio de la imparcialidad exige que todas las instituciones y agentes involucrados en las reestructuraciones de la deuda soberana, incluso a nivel regional, de conformidad con sus mandatos respectivos, sean independientes y se abstengan de ejercer toda influencia indebida en el proceso y en otros interesados o de realizar actos que generen conflictos de interés o corrupción o ambos.
5
El principio del trato equitativo impone a los Estados la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores, a menos que la diferencia de trato esté justificada conforme a derecho, sea razonable y se corresponda con las características del crédito, garantice la igualdad entre los acreedores y sea examinada por todos los acreedores. Los acreedores tienen derecho a recibir el mismo trato en proporción con su crédito y con las características de este. Ningún acreedor o grupo de acreedores debe ser excluido a priori del proceso de reestructuración de la deuda soberana.
6
El principio de la inmunidad soberana de jurisdicción y ejecución en materia de reestructuración de la deuda soberana es un derecho de los Estados ante los tribunales internos extranjeros, y las excepciones deberán interpretarse de manera restrictiva.
7
El principio de la legitimidad implica que al establecer instituciones y realizar operaciones relacionadas con la reestructuración de la deuda soberana se deben respetar, en todos los niveles, los requisitos de inclusión y el estado de derecho. Los términos y condiciones de los contratos originales seguirán siendo válidos hasta que sean modificados mediante un acuerdo de reestructuración.
8
El principio de la sostenibilidad significa que las reestructuraciones de la deuda soberana deben realizarse de manera oportuna y eficiente y crear una situación de endeudamiento estable en el Estado deudor, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores y a la vez promoviendo el crecimiento económico sostenido e inclusivo y el desarrollo sostenible, minimizando los costos económicos y sociales, garantizando la estabilidad del sistema financiero internacional y respetando los derechos humanos.
9
La reestructuración por mayoría implica que los acuerdos de reestructuración de la deuda soberana que sean aprobados por una mayoría cualificada de los acreedores de un Estado no se verán afectados, perjudicados u obstaculizados de otro modo por otros Estados o por una minoría no representativa de acreedores, que deben respetar las decisiones adoptadas por la mayoría de los acreedores. Debe alentarse a los Estados a que incluyan cláusulas de acción colectiva en sus emisiones de deuda soberana.
La resolución fue tomada por mayoría simple de votos, tras una discusión que se extendió por espacio de seis meses y que fue impulsada inicialmente por Argentina y el G77 más China.
Una vez conocido el resultado positivo expuesto en dos grandes pantallas ubicadas a los costados del estrado central de la Asamblea General, comenzaron los aplausos generalizados y los saludos de los funcionarios que se acercaron a felicitar a la delegación argentina, encabezada por el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Axel Kicillof.
También estuvieron presentes en el gran salón de la ONU, la embajadora argentina en Estados Unidos, Cecilia Nahón; y la representante ante el organismo multilateral, María Cristina Perceval.
Momentos antes de llevarse adelante la votación que requería de una mayoría simple, el embajador de Sudáfrica, Kingsley Mamabolo, presidente actual del Grupo de los 77 más China, presentó el proyecto de resolución y felicitó a su par boliviano, Sacha Llorenti, por su “liderazgo y conducción” al frente del Comité Especial que elaboró el documento, así como a la oficina de la UNCTAD.
Los principios básicos sobre procesos de reestructuración de deuda “añaden una base y un resultado para futuros debates para esta cuestión”, afirmó Mamabolo pocos minutos antes de que los países concretaran la votación.
Los nueve principios que contiene la resolución son los de soberanía, buena fe, transparencia, imparcialidad, tratamiento equitativo, inmunidad soberana, legitimidad, sostenibilidad y reestructuración de la mayoría.
LOS NUEVE PRINCIPIOS SON LOS SIGUIENTES:
1
Un Estado soberano tiene derecho, en el ejercicio de su facultad discrecional, a elaborar sus políticas macroeconómicas, incluida la reestructuración de su deuda soberana, derecho que no debe verse frustrado ni obstaculizado por medidas abusivas. La reestructuración debe hacerse como último recurso, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores.
2
El principio de que el deudor soberano y todos sus acreedores deben actuar de buena fe implica su participación en negociaciones constructivas de reestructuración de la deuda soberana y en otras etapas del proceso con el propósito de restablecer la sostenibilidad de la deuda y el servicio de la deuda de manera rápida y duradera y de obtener el apoyo de una masa crítica de acreedores mediante un diálogo constructivo acerca de las condiciones de la reestructuración.
3
El principio de la transparencia debe promoverse para aumentar la rendición de cuentas de los interesados, lo que puede lograrse compartiendo oportunamente tanto datos como procesos relacionados con la renegociación de la deuda soberana.
4
El principio de la imparcialidad exige que todas las instituciones y agentes involucrados en las reestructuraciones de la deuda soberana, incluso a nivel regional, de conformidad con sus mandatos respectivos, sean independientes y se abstengan de ejercer toda influencia indebida en el proceso y en otros interesados o de realizar actos que generen conflictos de interés o corrupción o ambos.
5
El principio del trato equitativo impone a los Estados la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores, a menos que la diferencia de trato esté justificada conforme a derecho, sea razonable y se corresponda con las características del crédito, garantice la igualdad entre los acreedores y sea examinada por todos los acreedores. Los acreedores tienen derecho a recibir el mismo trato en proporción con su crédito y con las características de este. Ningún acreedor o grupo de acreedores debe ser excluido a priori del proceso de reestructuración de la deuda soberana.
6
El principio de la inmunidad soberana de jurisdicción y ejecución en materia de reestructuración de la deuda soberana es un derecho de los Estados ante los tribunales internos extranjeros, y las excepciones deberán interpretarse de manera restrictiva.
7
El principio de la legitimidad implica que al establecer instituciones y realizar operaciones relacionadas con la reestructuración de la deuda soberana se deben respetar, en todos los niveles, los requisitos de inclusión y el estado de derecho. Los términos y condiciones de los contratos originales seguirán siendo válidos hasta que sean modificados mediante un acuerdo de reestructuración.
8
El principio de la sostenibilidad significa que las reestructuraciones de la deuda soberana deben realizarse de manera oportuna y eficiente y crear una situación de endeudamiento estable en el Estado deudor, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores y a la vez promoviendo el crecimiento económico sostenido e inclusivo y el desarrollo sostenible, minimizando los costos económicos y sociales, garantizando la estabilidad del sistema financiero internacional y respetando los derechos humanos.
9
La reestructuración por mayoría implica que los acuerdos de reestructuración de la deuda soberana que sean aprobados por una mayoría cualificada de los acreedores de un Estado no se verán afectados, perjudicados u obstaculizados de otro modo por otros Estados o por una minoría no representativa de acreedores, que deben respetar las decisiones adoptadas por la mayoría de los acreedores. Debe alentarse a los Estados a que incluyan cláusulas de acción colectiva en sus emisiones de deuda soberana.
sábado, 29 de agosto de 2015
FRENTE A LA CAMPAÑA SUCIA: 12 años de conquistas!
Entorpecer el proceso electoral en la Argentina es el recurso que le queda al imperialismo para tratar de impedir un nuevo triunfo del Frente para la Victoria el 25 de octubre y forzar un cambio de rumbo en nuestra Patria, pieza fundamental del engranaje regional. El mismo libreto precedió a las últimas elecciones presidenciales en Brasil (donde Dilma fue reelecta) y más agudo es el marco en Venezuela de cara a los comicios legislativos de diciembre. Sobre ese eje golpean los yanquis, concientes de que allí se sostiene la unidad continental.
En diferentes pasajes de su memorable discurso del pasado 20 de agosto (cadena nacional y tres patios) la compañera Cristina anticipó estos intentos por enlodar la disputa electoral. Concretamente, habló de la “agencia muy importante de investigaciones e informaciones que está en un país del Norte y que suele tener intervención en la política de América del Sur” (CIA). La Presidenta historió desde el golpe contra Allende hasta nuestros días. En el caso de nuestro país, responde a reacciones desesperadas de la derecha por torcer un escenario político-electoral que les resulta adverso.
La campaña sucia se orquesta de diferentes formas; van probando y midiendo según los resultados, con objetivos geográficos claramente seleccionados. Al fantasma del fraude lo agitaron previo a las PASO, buscaron algún grado de confusión en la Provincia de Buenos Aires, pero el desempeño del FpV fue contundente y quedaron pedaleando. Luego se montaron sobre el drama de las inundaciones, apelando a grados de oportunismo obsceno y explícito. Utilizaron la muerte de un joven en Jujuy para insuflar una sensación de violencia política que no existe. Finalmente se producen los acontecimientos de Tucumán, donde procuran embarrar el triunfo del candidato del Frente para Victoria, con 14 puntos de diferencia por sobre todo el arco opositor unido.
El compañero Carlos Zannini apuntó que “esto es un ensayo de lo que van a querer hacer en octubre”. No es casual tampoco que sean la Provincia de Buenos Aires, la región norte del país y la Provincia de Santa Cruz donde se replican las acciones desestabilizadoras. Quisieran imponer allí el “voto calificado”, mientras explican al voto popular como un “menjunje feudal y prebendario”. El propósito del enemigo ya no es inconfesable, lo sincera Joaquín Morales Solá cuando exterioriza sus deseos bajo el título El peor final: violencia y sangre (La Nación - 26.08.2015). El desbocado tenor de lo que escriben los escribas de La Embajada refleja en esencia la profunda impotencia que los embarga, más aún con una oposición política que patina consecuentemente.
¿Pero de qué intentan distraernos cuando nos enredan en este encadenamiento de provocaciones? De los dos proyectos de país que confrontan en las próximas elecciones, del proceso de cambios profundos en un sentido democrático, patriótico y latinoamericanista, de los 12 años de conquistas para nuestro pueblo.
No quieren que hablemos del índice de desocupación (hoy en el 6, 6 por ciento), el más bajo desde 1991, o de las 4880 obras hídricas realizadas -por un valor de 122 mil millones de pesos- sin las cuales la combinación cambio climático + especulación inmobiliaria produciría mayores tragedias. No quieren que hablemos del proyecto de ley que blinda la participación accionaria del Estado en las empresas, que alcanzan un valor de 63.781 millones de pesos (Fondo de Garantía de Sustentabilidad). Quien quiera privatizarlas, tendrá la trabajosa tarea de reunir dos tercios de los votos del Parlamento.
En un fraterno diálogo con la militancia que colmó una vez más los patios de la Rosada, Cristina hizo verdadera docencia política; no sólo en la caracterización de la coyuntura actual (nacional, latinoamericana y mundial) sino en particular respecto a las responsabilidades que tenemos quienes integramos el Frente para la Victoria. Nuevamente nos exhortó a preservar la unidad, a ser inteligentes y no sucumbir ante el sectarismo, a ser capaces de seguir sumando voluntades e integrar a todos aquellos que estén dispuestos a luchar por la defensa y profundización de las conquistas alcanzadas. Nos recordó que el candidato es el proyecto y que, en las actuales condiciones de nuestra Patria, retroceder es traicionar. Como decía José Martí, “va a la vanguardia quien ve más lejos”. Esa es Cristina.
Editorial de "Nuestra Palabra", Periódico del Partido Comunista Congreso Extraordinario (P.C.C.E.)
sábado, 22 de agosto de 2015
Masacre de Trelew: 43 años ¡Ni olvido, ni perdón!
En plena dictadura de Lanusse, un grupo de militantes del ERP, de las FAR y Montoneros protagonizó un intento masivo de fuga del Penal de Rawson. Días después,16 de ellos fueron fusilados a sangre fría. Las fotos forman parte del libro "Trelew 72", realizado por el Archivo General de la Memoria y el Programa Memoria en Movimiento.
15 de agosto, 1972, Patagonia Argentina. Un grupo de militantes políticos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Fuerzas Armadas Revolucionarios (FAR) y Montoneros, habla en una inusual conferencia de prensa ante unos pocos periodistas en el aeropuerto de Trelew. Fue horas después de un masivo intento de fuga del Penal de máxima seguridad de Rawson, una de las cárceles con más presos políticos del país y paradigma del confinamiento y la persecución política de la dictadura de Alejandro Lanusse.
El plan no salió como lo pensaron los líderes: de las más de cien personas que pensaban escapar, sólo 6 se fugaron a Chile y 19 quedaron amotinadas en el aeropuerto. Rodeados por los militares, los miembros de los grupos guerrilleros convocaron a los medios para anunciar que se entregarían a la fuerza pública “no sin antes exigir condiciones”. Había olor a pólvora. En minutos se hizo presente un juez federal. En el documental de Raymundo Gleyzer “Ni olvido ni perdón” (1972), Rubén Pedro Bonnet (PRT-ERP), uno de los líderes, agachó la cabeza y dijo ante las cámaras:
-Queremos garantizar nuestra integridad física. No sólo para que no nos asesinen. Tampoco queremos que las fuerzas represivas nos torturen.
El plan no salió como lo pensaron los líderes: de las más de cien personas que pensaban escapar, sólo 6 se fugaron a Chile y 19 quedaron amotinadas en el aeropuerto. Rodeados por los militares, los miembros de los grupos guerrilleros convocaron a los medios para anunciar que se entregarían a la fuerza pública “no sin antes exigir condiciones”. Había olor a pólvora. En minutos se hizo presente un juez federal. En el documental de Raymundo Gleyzer “Ni olvido ni perdón” (1972), Rubén Pedro Bonnet (PRT-ERP), uno de los líderes, agachó la cabeza y dijo ante las cámaras:
-Queremos garantizar nuestra integridad física. No sólo para que no nos asesinen. Tampoco queremos que las fuerzas represivas nos torturen.
Los seis jefes guerrilleros que se habían fugado a Chile fueron Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna, del PRT- ERP; Marcos Osatinsky y Roberto Quieto, de las FAR; y Fernando Vaca Narvaja, de Montoneros. Todos se subieron a un avión secuestrado y fueron refugiados por el gobierno de Salvador Allende. De ahí volaron a Cuba, donde pidieron por la vida de los 19 presos que, por un error en la planificación de la fuga, se subieron a unos taxis desde el Penal y nunca llegaron a tiempo para tomar el avión.
La masacre que los militantes querían evitar con la conferencia, finalmente, ocurrió. A la madrugada del 22 de agosto, en la Base Naval Almirante Zar, los 19 detenidos fueron sorpresivamente despertados y sacados de sus celdas. Según testimonios de los tres únicos sobrevivientes, mientras estaban formados y obligados a mirar hacia el piso fueron ametrallados indefensos por una patrulla a cargo del capitán de corbeta Luis Emilio Sosa y del teniente Roberto Bravo. La mayoría murió desangrada en el acto. Algunos heridos fueron rematados con armas cortas en el piso. Los sobrevivientes fueron trasladados al día siguiente a Puerto Belgrano. Eran Alberto Miguel Camps (FAR), que sería ejecutado años después por los militares, en 1977; y María Antonia Berger (FAR) y Ricardo René Haidar (Montoneros), desaparecidos en 1979 y 1982, respectivamente.
Los fusilamientos fueron justificados, en aquel momento, con una versión oficial de "intento de fuga". Como consecuencia de los disparos fallecieron Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.
El pueblo de Trelew no vivió ajeno a la masacre. Tras el fusilamiento, los vecinos se organizaron para reclamar y convirtieron en el centro de operaciones el Teatro Español, un edificio señorial que todavía sigue abierto frente a la plaza Independencia, poblada de pinos. Allí colgaron un cartel que decía: “Prohibido dormir” y organizaron una serie de medidas de protesta. La dictadura de Alejandro Agustín Lanusse no les perdonó ese gesto de insurrección: el 11 de octubre de 1972, un avión Hércules aterrizó en Trelew y un batallón de soldados inundó la ciudad con allanamientos y detenciones en lo que se llamó “Operativo Vigilante”. Un grupo de vecinos fue trasladado a Buenos Aires, donde fueron encerrados en la cárcel de Devoto. Tras meses de lucha, lograron su libertad. Esas historias están contadas en el notable libro “La pasión según Trelew” (1974), de Tomás Eloy Martínez y en el documental “La fuga que fue masacre” (2004) de Mariana Arruti.
La causa judicial por los fusilamientos tuvo enormes dilaciones y la sentencia llegó tarde. El 15 de octubre de 2012, el presidente del TOF de Comodoro Rivadavia, Enrique Guanziroli y sus colegas Pedro de Diego y Nora Cabrera de Monella condenaron a prisión perpetua a los ex capitanes de fragata Luis Sosa y Emilio Jorge del Real y al cabo Carlos Marandino por los asesinatos de 16 militantes peronistas y de izquierda y tres tentativas de homicidio. Varios represores fueron absueltos o no llegaron a ser juzgados. Otros, fallecieron en la impunidad.
Del gallo cantor
La Cantata “Del gallo cantor”, fue una obra compuesta en 1972 sobre poemas inéditos de Juan Gelman inspirados en la Masacre de Trelew. Prohibida en el país, la pieza fue editada en Europa y circuló en la Argentina por vías informales. Este año, el cuarteto liderado por Juan "Tata" Cedrón volvió a tocarla. Ha sido interpretada todos los sábados del mes de agosto –el último será el 22 de agosto- en el teatro Hasta Trilce (Maza 177), a partir de las 20.
"Desde que me volví a radicar en la Argentina tras mi exilio (2004) fui prudente en volver a interpretarla porque no quería que se especulara con esta obra en ningún sentido. Pero ahora un grupo de jóvenes, que conforman con La Lija una formación con visión latinoamericana, me convencieron del valor de recuperarla", le dijo Cedrón a la agencia Télam.
Mañana miércoles a las 17 horas, además, será presentado un mural restaurado en el Centro Cultural por la Memoria. La actividad está patrocinada por la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Educación del Chubut, en el marco de las actividades de conmemoración del asesinato masivo.
"Desde que me volví a radicar en la Argentina tras mi exilio (2004) fui prudente en volver a interpretarla porque no quería que se especulara con esta obra en ningún sentido. Pero ahora un grupo de jóvenes, que conforman con La Lija una formación con visión latinoamericana, me convencieron del valor de recuperarla", le dijo Cedrón a la agencia Télam.
Mañana miércoles a las 17 horas, además, será presentado un mural restaurado en el Centro Cultural por la Memoria. La actividad está patrocinada por la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Educación del Chubut, en el marco de las actividades de conmemoración del asesinato masivo.
El libro “Trelew 72”
El año pasado, para conmemorar los 42 años de la masacre, el Archivo Nacional de la Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el Programa Memoria en Movimiento de la Secretaría de Comunicación Pública presentaron el libro “Trellew 72”, con fotos inéditas de aquellos días que fueron anticipadas el año pasado por Infojus Noticias. Se trata de un libro de fotos, que provienen del archivo del diario Jornada de la provincia del Chubut y construyen el itinerario de las luchas previas y posteriores a la llamada “Masacre de Trelew”.
sábado, 8 de agosto de 2015
Carta de Santa Cruz - Movimientos Populares
Las organizaciones sociales reunidas en el Segundo Encuentro Mundial de Movimientos Populares, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, durante los días 7, 8 y 9 de julio de 2015, coincidimos con el Papa Francisco en que la problemática social y ambiental emergen como dos caras de la misma moneda. Un sistema que no puede brindar tierra, techo y trabajo para todos, que socava la paz entre las personas y amenaza la propia subsistencia de la Madre Tierra, no puede seguir rigiendo el destino del planeta.
Debemos superar un modelo social, político, económico y cultural donde el mercado y el dinero se han convertido en el eje regulador de las relaciones humanas en todos los niveles.
Nuestro grito, el de los más postergados y marginados, obliga a que los poderosos comprendan que así, no se puede seguir. Los pobres del mundo se han levantado contra la exclusión social que sufren día a día. No queremos explotar ni ser explotados. No queremos excluir ni ser excluidos. Queremos construir un modo de vida en el que la dignidad se alce por encima de todas las cosas.
Por eso, nos comprometemos a:
- Impulsar y profundizar el proceso de cambio
Reafirmamos nuestro compromiso con los procesos de cambio y liberación como resultado de la acción de los pueblos organizados, que desde su memoria colectiva toman la historia en sus manos y se deciden a transformarla, para dar vida a las esperanzas y las utopías que nos convocan a revolucionar las estructuras más profundas de opresión, dominación, colonización y explotación.
- Vivir bien en armonía con la Madre Tierra
Seguiremos luchando para defender y proteger a la Madre Tierra, promoviendo la “ecología integral” de la que habla el Papa Francisco. Somos fieles a la filosofía ancestral del “Vivir Bien”, nuevo orden de vida que propone armonía y equilibrio en las relaciones entre los seres humanos y entre éstos y la naturaleza.
La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la tierra. Debemos cuidarla y labrarla en beneficio de todos.Queremos leyes medioambientales en todos los países en función del cuidado de los bienes comunes.
Exigimos la reparación histórica y un marco jurídico que resguarde los derechos de los pueblos indígenas a nivel nacional e internacional, promoviendo un diálogo sincero a fin de superar los diversos y múltiples conflictos que atraviesan los pueblos indígenas, originarios, campesinos y afrodescendientes.
- Defender el trabajo digno
Nos comprometemos a luchar por la defensa del trabajo como derecho humano. Por la creación de fuentes de trabajo digno, por el diseño e implementación de políticas que restituyan todos los derechos laborales eliminados por el capitalismo neoliberal, tales como los sistemas de seguridad social, de jubilación y el derecho a la sindicalización.
Rechazamos la precarización, la tercerización y buscamos que se supere la informalidad a través de la inclusión, nunca con persecución ni represión.
Asimismo, levantamos la causa de los migrantes, desplazados y refugiados. Instamos a los gobiernos de los países ricos a que deroguen todas aquellas normas que promueven un trato discriminatorio contra ellos y establezcan formas de regulación que eliminen el trabajo esclavo, la trata, el tráfico de personas y la explotación infantil.
Impulsaremos formas alternativas de economía, tanto en áreas urbanas como en zonas rurales. Queremos una economía popular y social comunitaria que resguarde la vida de las comunidades y en la que prevalezca la solidaridad por sobre el lucro. Para esto es necesario que los gobiernos fortalezcan los esfuerzos que emergen de las bases sociales.
- Mejorar nuestros barrios y construir viviendas dignas
Denunciamos la especulación y mercantilización de los terrenos y los bienes urbanos. Rechazamos los desalojos forzosos, el éxodo rural y el crecimiento de los barrios marginados. Rechazamos cualquier tipo de persecución judicial contra quienes luchan por una casa para su familia, porque entendemos a la vivienda como un derecho humano básico, el cual debe ser de carácter universal.
Exigimos políticas públicas participativas que garanticen el derecho a la vivienda, la integración urbana de los barrios marginados y el acceso integral al hábitat para edificar hogares con seguridad y dignidad.
- Defender la Tierra y la soberanía alimentaria
Promovemos la reforma agraria integral para distribuir la tierra de manera justa y equitativa. Llamamos la atención de los pueblos sobre el surgimiento de nuevas formas de acumulación y especulación de la tierra y el territorio como mercancía, vinculadas al agro-negocio, que promueve el monocultivo destruyendo la biodiversidad, consumiendo y contaminando el agua, desplazando poblaciones campesinas y utilizando agro-tóxicos que contaminan los alimentos.
Reafirmamos nuestra lucha por la eliminación definitiva del hambre, la defensa de la soberanía alimentaria y la producción de alimentos sanos. Asimismo rechazamos enfáticamente la propiedad privada de semillas por grandes grupos agroindustriales, así como la introducción de productos transgénicos en sustitución de los nativos, debido a que destruyen la reproducción de la vida y la biodiversidad, crean dependencia alimentaria y causan efectos irreversibles sobre la salud humana y el medio ambiente. De igual manera, reafirmamos la defensa de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas sobre la agricultura sustentable.
- Construir la paz y la cultura del encuentro
Nos comprometemos, desde la vocación pacífica de nuestros pueblos a intensificar las acciones colectivas que garanticen la paz entre todas las personas, pueblos, religiones, etnias y culturas.
Reafirmamos la pluralidad de nuestras identidades culturales y tradiciones que deben convivir armónicamente sin que unas sometan a otras. Nos levantamos en contra de la criminalización de nuestra lucha, pues están criminalizando nuestras costumbres.
Condenamos cualquier tipo de agresión militar y nos movilizamos por el cese inmediato de todas las guerras y de las acciones desestabilizadoras o golpes de Estado, que atentan contra la democracia y la elección de los pueblos libres. Rechazamos el imperialismo y las nuevas formas de colonialismo, sean militares, financieras o mediáticas. Nos pronunciamos contra la impunidad de los poderosos y a favor de la libertad de los luchadores sociales.
- Combatir la discriminación
Nos comprometemos a luchar contra cualquier forma de discriminación entre los seres humanos, sea por diferencias étnicas, color de la piel, género, origen, edad, religión u orientación sexual. Todos nosotros, mujeres y hombres, debemos tener los mismos derechos. Condenamos el machismo, cualquier forma de violencia contra la mujer, en particular los femicidios, y gritamos ¡Ni una menos!.
- Promover la libertad de expresión
Promovemos el desarrollo de medios de comunicación alternativos, populares y comunitarios, frente al avance de los monopolios mediáticos que ocultan la verdad. El acceso a la información y la libertad de expresión son derechos de los pueblos y fundamento de cualquier sociedad que se pretenda democrática, libre y soberana.
La protesta es también una legítima forma de expresión popular. Es un derecho y quienes lo ejercemos no debemos ser perseguidos por ello.
- Poner la ciencia y tecnología al servicio de los pueblos
Nos comprometemos a luchar para que la ciencia y el conocimiento sean utilizados al servicio del bienestar de los pueblos. Ciencia y conocimiento son conquistas de toda la humanidad y no pueden estar al servicio de la ganancia, explotación, manipulación o acumulación de riquezas por parte de algunos grupos. Persuadimos a que las universidades se llenen de pueblo y sus conocimientos estén orientados a resolver los problemas estructurales más que a generar riquezas para las grandes corporaciones. A denunciar y controlar a las multinacionales farmacéuticas que por un lado, lucran con la expropiación de conocimientos milenarios de los pueblos originarios y, por el otro, especulan y generan ganancias con la salud de millones de personas, poniendo el negocio por delante de la vida.
- Rechazamos el consumismo y defendemos la solidaridad como proyecto de vida
Defendemos la solidaridad como proyecto de vida personal y colectivo. Nos comprometemos a luchar contra el individualismo, la ambición, la envidia y la codicia que anidan en nuestras sociedades y muchas veces en nosotros mismos. Trabajaremos incansablemente para erradicar el consumismo y la cultura del descarte.
Seguiremos trabajando para construir puentes entre los pueblos, que nos permitan derribar los muros de la exclusión y la explotación!
lunes, 3 de agosto de 2015
"9 de agosto: Ni un paso atrás"
Pese a los esfuerzos de las principales expresiones opositoras por ocultar sus verdaderas intenciones de cara el proceso electoral, la realidad se impone cruda y muestra con nitidez los dos proyectos de país que se van a dirimir en la primera instancia de las PASO y luego en las generales de octubre. La pirueta que ensayó Mauricio Macri al reivindicar ejes estructurales de nuestro proyecto político (en esencia el rol de Estado) podría semejarse a un paso de comedia sino fuera reflejo de una visible debilidad. Los que no andan con vueltas (aunque sí con cierta desesperación) son los economistas estrella del establishment financiero e industrial de la Argentina, ‘asesores’ también del líder de Pro. En una reciente conferencia empresarial, el trío Broda-Espert-Melconian exhortó a un “ajuste inexorable: de golpe o a los golpes”. ¿Qué plantearon? Eliminar las paritarias, las retenciones, los aranceles a las importaciones, los ‘planes sociales’ y la inclusión jubilatoria. Es evidente que eliminar es lo de ellos. En la misma sintonía se expresó el sector empresarial que asistió días atrás al Coloquio Industrial organizado por la UIA de Córdoba. Allí aseguraron que vamos (después del 10 de diciembre) “a un cambio de rumbo inevitable. Si no lo hace el Estado, lo hará el Mercado como ha pasado en otras ocasiones”. No sólo son palabras que se lleva el viento, sino que coincidieron con una nueva corrida sobre el dólar mientras un extenso coro diagnosticaba atraso cambiario y exigía una drástica devaluación. Condiciones generales de nuestra economía (bajísimo nivel de deuda, superávit vigente en la balanza comercial y sólidas reservas en el Banco Central) permiten enfrentar con éxito estas repetidas acciones desestabilizadoras, además de medidas concretas que contribuyen a planchar la fuga hacia la divisa norteamericana. Pretenden infundir temor e incertidumbre en la previa a las Primarias, al tiempo que ocultan datos objetivos realmente promisorios, como el que indica una recuperación de la actividad económica en mayo del 2,2 por ciento respecto al mismo mes del año pasado; que ésta recuperación estuvo traccionada por un incremento de la construcción del 7, 2 por ciento interanual; o que creció el consumo y la demanda impulsados por los aumentos en las jubilaciones y asignaciones familiares. Los avances se dan en un contexto global turbulento, que impacta en nuestra región y en nuestros principales socios comerciales. Estas son las cuestiones de fondo que van a confrontar electoralmente en este 2015, y que debemos hacer llegar con claridad y sencillez hacia el seno de nuestro pueblo. Hace un año los fondos buitre embestían con virulencia contra nuestra nación con un objetivo manifiesto, el de hacer caer el inédito proceso de reestructuración de deuda, pisar nuestra soberanía y retrotraernos a los ’90. La derecha hacía fila para cancelar ‘cash’ la sentencia de Griesa a costa del hambre y el tormento de los argentinos. El pasado 28 de julio, un comité de especialistas designados por Naciones Unidas aprobó el documento sobre deudas soberanas que será elevado a la Asamblea General de la ONU en el mes de septiembre, con la posibilidad objetiva de que se establezca un marco regulatorio que blinde a nuestros países frente al accionar especulativo y carroñero de la escoria financiera transnacional. Esto significaría (a instancias de nuestro gobierno y asumido consecuentemente por el G77 + China) un golpe sin precedentes de las naciones emergentes a la política de dominación del imperialismo. Es mucho lo que está en juego, para nosotros y también para el enemigo. Como tantas otras veces empiezan a agitar el fantasma del fraude frente a un escenario que presumen adverso. La fórmula Scioli-Zannini, expresión de la diversidad, amplitud y vocación frentista del espacio político que conduce (y seguirá conduciendo) la compañera Cristina, es la que nos impulsa a militar con decisión por un triunfo contundente en las PASO, que nos genere las condiciones para una victoria en primera vuelta en las presidenciales. El camino hacia octubre es parte del proceso de consolidación del proyecto nacional, que no debe dar ni un paso atrás.
Editorial de "Nuestra Palabra", Periódico del PCCE
www.pcce.com.ar
jueves, 30 de julio de 2015
Héctor Pablo Agosti, el comunista, el intelectual orgánico de Gramsci. ...la claridad radiante de los tiempos nuevos...
Ensayista, periodista y
político argentino, nacido en Buenos Aires en 1911 y fallecido en su
ciudad natal en 1984. Autor comprometido con la izquierda marxista, fue
uno de los intelectuales más relevantes del PCA (Partido Comunista
Argentino) -en el que ejerció como máximo referente cultural y
responsable de la Comisión Nacional de Asuntos Culturales-, e introdujo
en Hispanoamérica la obra del ideólogo italiano Antonio Gramsci.
Alentado desde su temprana juventud por una firme vocación política, en 1927, cuando sólo contaba dieciséis años de edad, se afilió al PCA, en cuyas filas habría de permanecer durante el resto de su vida. Pronto quedó cautivado por la figura y el ejemplo del intelectual materialista Aníbal Ponce (1898-1938), y decidió procurarse también una excelente formación humanística que le permitiera desarrollar a fondo su ideología política. Así, en 1929 ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde enseguida sobresalió como uno de los principales dirigentes del movimiento político estudiantil, al tiempo que destacaba entre los teóricos de las corrientes izquierdistas de la Reforma Universitaria.
Su infatigable labor como activista político e intelectual de referencia comenzó a hacerse patente desde aquel período universitario. Junto a otros compañeros que compartían sus ideas marxistas, fundó la agrupación política estudiantil Insurrexit, en la que militó también un jovencísimo Ernesto Sábato, autor, por aquel tiempo, de un furibundo panfleto titulado "Quince años de derrotas bajo el signo de la Reforma", difundido por los miembros de Insurrexit. Por su parte, el propio Agosti se reveló como un prometedor ideólogo tras divulgar, por idéntico cauce, su folleto "Crítica de la Reforma Universitaria", escrito por sugerencias de su guía y mentor Aníbal Ponce.
Como no podía ser menos durante aquel turbulento período de la historia de Argentina -denominado por algunos historiadores "la Década Infame"-, Héctor P. Agosti fue perseguido y encarcelado en varias ocasiones, en respuesta a su briosa actividad de agitador político y, también, a los incendiarios artículos periodísticos que le otorgaron un merecido prestigio intelectual. A lo largo de su vida, publicó numerosos escritos de esta índole en los rotativos Crítica, El Sol y Clarín, de Buenos Aires, y llegó a dirigir el diario Bandera Roja y los semanarios Orientación y Nuestra Palabra, órganos del Partido Comunista Argentino.
Reducido a presidio entre 1930 y 1932 -en pleno mandato dictatorial de José Evaristo Uriburu-, apenas recobró la libertad cuando volvió a ser encarcelado, esta vez por un período de cuatro años (1933-1937). Durante su forzosa reclusión, escribió varios ensayos políticos que, reunidos en un volumen a su salida de la cárcel, constituyeron su primer libro impreso, publicado bajo el elocuente título de El hombre prisionero (Buenos Aires, 1938). En esta interesante obra de juventud, Agosti dejó bien patentes las líneas políticas por las que deseaba conducirse, al señalar, entre los principales intelectuales revolucionarios de Hispanoamérica, al peruano José Carlos Mariátegui y al cubano Julio Antonio Mella, omitiendo los nombres de las cabezas visibles del Partido Comunista Argentino (con las que, a la sazón, discrepaba el joven militante).
Una vez puesto en libertad, Héctor Pablo Agosti -que habría de volver a la cárcel en otras tres ocasiones, siempre por mor de su encendida defensa de las libertades y su frontal rechazo a cualquier forma de autoridad dictatorial- se hizo un hueco en el PCA, a pesar del recelo con que le miraban esos líderes a los que el joven escritor no había señalado como modelos perfectos del intelectual revolucionario (principalmente, los dirigentes comunistas Victorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi, célebres por su radical estalinismo). Sobrevivía, por aquel tiempo, merced a su oficio de crítico literario, que había comenzado a ejercer, con asombrosa precocidad, en 1928, cuando publicó sus primeros artículos y reseñas en la revista Claridad. Posteriormente, ejerció la crítica en otras publicaciones como Nosotros y Cursos y Conferencias, esta última dirigida por su maestro y amigo Aníbal Ponce.
Su intensa labor periodística le llevó, a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, a dirigir otras publicaciones como las revistas Nueva Gaceta y Expresión. Pero su mayor éxito profesional en esta faceta periodística lo alcanzó al frente de la revista Cuadernos de Cultura, cuya dirección asumió cuando la publicación apenas sumaba unos pocos números de existencia. Agosti la convirtió en uno de los principales foros de investigación y discusión de la historia y el pensamiento argentinos, velando en todo momento por la especificidad de su ámbito geocultural (lo que implicaba luchar constantemente contra la presión de Moscú y los comunistas prosoviéticos argentinos como los citados Codovilla y Ghioldi, pero sin apartarse nunca de esa ortodoxia marxista que inspiraba a Agosti y al resto de los redactores y colaboradores de Cuadernos de Cultura). En tan complejo ejercicio de equilibrio político, Héctor Pablo Agosti se mantuvo al frente de la prestigiosa publicación durante un cuarto de siglo (1951-1976).
En el momento de hacerse cargo de Cuadernos de Cultura, Agosti era ya un acreditado ensayista, tanto por su ya mencionado volumen El hombre prisionero como por otros ensayos posteriores como Cuaderno de bitácora (1942) y, sobre todo, Defensa del realismo (Montevideo, 1945), que alcanzó una notable difusión tanto en Argentina como en otros muchos lugares de América y Europa. Entre otras muchas figuras relevantes del marxismo internacional, el filósofo francés Henri Lefebvre se dirigió por escrito al ensayista bonaerense para testimoniarle el entusiasmo que le había producido la lectura de Defensa del realismo, acerca de la cual pensaba que "pocos textos se han escrito más serios, más profundos que esas líneas".
A comienzos de los cincuenta, coincidiendo con su desembarco en la dirección de Cuadernos de Cultura, Héctor P. Agosti emprendió la ardua tarea de difundir el pensamiento de Gramsci en Argentina. Su esfuerzo fue tan tenaz y fecundo que, en la actualidad, desde una perspectiva histórica aclarada por el paso de los años, puede afirmarse que las ideas del gran político y pensador italiano arraigaron en Argentina (y, prestamente divulgadas desde allí, en toda Hispanoamérica) antes que en los Estados Unidos de América o en los países europeos donde habrían de tener mayor influencia (como Francia, Alemania o el Reino Unido). Agosti fue el principal responsable de esta divulgación: en 1950 tradujo al castellano las célebres cartas de Gramsci, y entre 1958 y 1962 hizo lo propio con su obra Cuadernos de la cárcel. Además, escribió un valioso ensayo, Echeverría (1951) en el que se sirvió de la categorías de análisis establecidas por Gramsci para examinar la cultura nacional argentina del siglo XIX, y llegar a la conclusión de que, en dicho período, "se agotó el papel histórico de la burguesía argentina". Dicho de otro modo, Agosti, siguiendo las pautas que Gramsci aplicó a la cultura italiana, afirmó en este ensayo que la burguesía argentina del siglo XX estaba aquejada de una total impotencia política, originada en la falta de impulsos que, desde sus orígenes, le impedía emprender la marcha. En este análisis -que coincidía con el punto de vista de otro prestigioso intelectual comunista argentino, Ernesto Giudici-, Héctor Pablo Agosti volvía a mostrar sus desavenencias con la clase dirigente del PCA, que por aquel tiempo reconocía en la burguesía nacional una notable capacidad para contribuir a la democratización del país.
Miembro del consejo de redacción de la revista francesa Recherches Internationales, Agosti incrementó su prestigio dentro y fuera de Argentina con una serie de cursos y conferencias que dictó en las principales universidades de Uruguay, Chile, Ecuador, Venezuela y la Unión Soviética. Compaginó este denso trabajo intelectual con su infatigable labor periodística y con su fructífera dedicación al cultivo del ensayo, género que, además de la política, le permitió abarcar temas literarios, culturales, históricos, etc. Entre sus obras ensayísticas no citadas hasta ahora cabe recordar la titulada Nación y cultura (Buenos Aires, 1959), en el que Agosti rescata la figura y las ideas de Gramsci para alertar sobre la necesidad de "modernizar" o actualizar el comunismo a los nuevos rumbos tomados por las sociedades democráticas de todo el mundo. Por aquel tiempo, entusiasmado por el triunfo de la Revolución Cubana, Agosti se lanzó de lleno a impulsar una corriente cultural renovadora dentro del PCA, fundamentada en sus propios escritos y, desde luego, en las ideas de Gramsci. Ciertamente, el intelectual bonaerense no se atrevió a llevar estas divergencias culturales al campo de las ideas políticas, por lo que no llegó a dar el paso decisivo de romper radicalmente con el PCA; pero dejó sentadas las bases para que esta acción fuera llevada a cabo por sus discípulos, entre los que destacaron José Aricó y Juan Carlos Portantiero.
Galardonado en 1978 con el Premio Aníbal Ponce (otorgado por la asociación "Amigos de Aníbal Ponce"), Héctor Pablo Agosti ocupó cargos tan relevantes en la vida cultural argentina de mediados del siglo XX como el de secretario de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), secretario de la Agrupación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE), presidente del Encuentro Nacional de los Argentinos (ENA) y miembro del Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Argentina.
Además de las obras citadas en parágrafos anteriores -a saber: El hombre prisionero (1938), Cuaderno de bitácora (1942), Defensa del realismo (Montevideo, 1945), Echeverría (1951) y Nación y Cultura (1959)-, el político e intelectual bonaerense dio a la imprenta otros ensayos tan dignos de mención como Emilio Zola (1941), Literatura francesa (1944), Ingenieros, ciudadano de la juventud (Buenos Aires, 1945), Para una política de la cultura (1956), El mito liberal (1959), Tántalo recobrado (1964), La milicia literaria (1969), Aníbal Ponce. Memoria y presencia (1974), Las condiciones del realismo (1975), Prosa política (1975), Ideología y cultura (1978), Cantar opinando (1982) y Mirar hacia delante (1983). También vio la luz su Correspondencia con Enrique Amorin.
Alentado desde su temprana juventud por una firme vocación política, en 1927, cuando sólo contaba dieciséis años de edad, se afilió al PCA, en cuyas filas habría de permanecer durante el resto de su vida. Pronto quedó cautivado por la figura y el ejemplo del intelectual materialista Aníbal Ponce (1898-1938), y decidió procurarse también una excelente formación humanística que le permitiera desarrollar a fondo su ideología política. Así, en 1929 ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde enseguida sobresalió como uno de los principales dirigentes del movimiento político estudiantil, al tiempo que destacaba entre los teóricos de las corrientes izquierdistas de la Reforma Universitaria.
Su infatigable labor como activista político e intelectual de referencia comenzó a hacerse patente desde aquel período universitario. Junto a otros compañeros que compartían sus ideas marxistas, fundó la agrupación política estudiantil Insurrexit, en la que militó también un jovencísimo Ernesto Sábato, autor, por aquel tiempo, de un furibundo panfleto titulado "Quince años de derrotas bajo el signo de la Reforma", difundido por los miembros de Insurrexit. Por su parte, el propio Agosti se reveló como un prometedor ideólogo tras divulgar, por idéntico cauce, su folleto "Crítica de la Reforma Universitaria", escrito por sugerencias de su guía y mentor Aníbal Ponce.
Como no podía ser menos durante aquel turbulento período de la historia de Argentina -denominado por algunos historiadores "la Década Infame"-, Héctor P. Agosti fue perseguido y encarcelado en varias ocasiones, en respuesta a su briosa actividad de agitador político y, también, a los incendiarios artículos periodísticos que le otorgaron un merecido prestigio intelectual. A lo largo de su vida, publicó numerosos escritos de esta índole en los rotativos Crítica, El Sol y Clarín, de Buenos Aires, y llegó a dirigir el diario Bandera Roja y los semanarios Orientación y Nuestra Palabra, órganos del Partido Comunista Argentino.
Reducido a presidio entre 1930 y 1932 -en pleno mandato dictatorial de José Evaristo Uriburu-, apenas recobró la libertad cuando volvió a ser encarcelado, esta vez por un período de cuatro años (1933-1937). Durante su forzosa reclusión, escribió varios ensayos políticos que, reunidos en un volumen a su salida de la cárcel, constituyeron su primer libro impreso, publicado bajo el elocuente título de El hombre prisionero (Buenos Aires, 1938). En esta interesante obra de juventud, Agosti dejó bien patentes las líneas políticas por las que deseaba conducirse, al señalar, entre los principales intelectuales revolucionarios de Hispanoamérica, al peruano José Carlos Mariátegui y al cubano Julio Antonio Mella, omitiendo los nombres de las cabezas visibles del Partido Comunista Argentino (con las que, a la sazón, discrepaba el joven militante).
Una vez puesto en libertad, Héctor Pablo Agosti -que habría de volver a la cárcel en otras tres ocasiones, siempre por mor de su encendida defensa de las libertades y su frontal rechazo a cualquier forma de autoridad dictatorial- se hizo un hueco en el PCA, a pesar del recelo con que le miraban esos líderes a los que el joven escritor no había señalado como modelos perfectos del intelectual revolucionario (principalmente, los dirigentes comunistas Victorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi, célebres por su radical estalinismo). Sobrevivía, por aquel tiempo, merced a su oficio de crítico literario, que había comenzado a ejercer, con asombrosa precocidad, en 1928, cuando publicó sus primeros artículos y reseñas en la revista Claridad. Posteriormente, ejerció la crítica en otras publicaciones como Nosotros y Cursos y Conferencias, esta última dirigida por su maestro y amigo Aníbal Ponce.
Su intensa labor periodística le llevó, a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, a dirigir otras publicaciones como las revistas Nueva Gaceta y Expresión. Pero su mayor éxito profesional en esta faceta periodística lo alcanzó al frente de la revista Cuadernos de Cultura, cuya dirección asumió cuando la publicación apenas sumaba unos pocos números de existencia. Agosti la convirtió en uno de los principales foros de investigación y discusión de la historia y el pensamiento argentinos, velando en todo momento por la especificidad de su ámbito geocultural (lo que implicaba luchar constantemente contra la presión de Moscú y los comunistas prosoviéticos argentinos como los citados Codovilla y Ghioldi, pero sin apartarse nunca de esa ortodoxia marxista que inspiraba a Agosti y al resto de los redactores y colaboradores de Cuadernos de Cultura). En tan complejo ejercicio de equilibrio político, Héctor Pablo Agosti se mantuvo al frente de la prestigiosa publicación durante un cuarto de siglo (1951-1976).
En el momento de hacerse cargo de Cuadernos de Cultura, Agosti era ya un acreditado ensayista, tanto por su ya mencionado volumen El hombre prisionero como por otros ensayos posteriores como Cuaderno de bitácora (1942) y, sobre todo, Defensa del realismo (Montevideo, 1945), que alcanzó una notable difusión tanto en Argentina como en otros muchos lugares de América y Europa. Entre otras muchas figuras relevantes del marxismo internacional, el filósofo francés Henri Lefebvre se dirigió por escrito al ensayista bonaerense para testimoniarle el entusiasmo que le había producido la lectura de Defensa del realismo, acerca de la cual pensaba que "pocos textos se han escrito más serios, más profundos que esas líneas".
A comienzos de los cincuenta, coincidiendo con su desembarco en la dirección de Cuadernos de Cultura, Héctor P. Agosti emprendió la ardua tarea de difundir el pensamiento de Gramsci en Argentina. Su esfuerzo fue tan tenaz y fecundo que, en la actualidad, desde una perspectiva histórica aclarada por el paso de los años, puede afirmarse que las ideas del gran político y pensador italiano arraigaron en Argentina (y, prestamente divulgadas desde allí, en toda Hispanoamérica) antes que en los Estados Unidos de América o en los países europeos donde habrían de tener mayor influencia (como Francia, Alemania o el Reino Unido). Agosti fue el principal responsable de esta divulgación: en 1950 tradujo al castellano las célebres cartas de Gramsci, y entre 1958 y 1962 hizo lo propio con su obra Cuadernos de la cárcel. Además, escribió un valioso ensayo, Echeverría (1951) en el que se sirvió de la categorías de análisis establecidas por Gramsci para examinar la cultura nacional argentina del siglo XIX, y llegar a la conclusión de que, en dicho período, "se agotó el papel histórico de la burguesía argentina". Dicho de otro modo, Agosti, siguiendo las pautas que Gramsci aplicó a la cultura italiana, afirmó en este ensayo que la burguesía argentina del siglo XX estaba aquejada de una total impotencia política, originada en la falta de impulsos que, desde sus orígenes, le impedía emprender la marcha. En este análisis -que coincidía con el punto de vista de otro prestigioso intelectual comunista argentino, Ernesto Giudici-, Héctor Pablo Agosti volvía a mostrar sus desavenencias con la clase dirigente del PCA, que por aquel tiempo reconocía en la burguesía nacional una notable capacidad para contribuir a la democratización del país.
Miembro del consejo de redacción de la revista francesa Recherches Internationales, Agosti incrementó su prestigio dentro y fuera de Argentina con una serie de cursos y conferencias que dictó en las principales universidades de Uruguay, Chile, Ecuador, Venezuela y la Unión Soviética. Compaginó este denso trabajo intelectual con su infatigable labor periodística y con su fructífera dedicación al cultivo del ensayo, género que, además de la política, le permitió abarcar temas literarios, culturales, históricos, etc. Entre sus obras ensayísticas no citadas hasta ahora cabe recordar la titulada Nación y cultura (Buenos Aires, 1959), en el que Agosti rescata la figura y las ideas de Gramsci para alertar sobre la necesidad de "modernizar" o actualizar el comunismo a los nuevos rumbos tomados por las sociedades democráticas de todo el mundo. Por aquel tiempo, entusiasmado por el triunfo de la Revolución Cubana, Agosti se lanzó de lleno a impulsar una corriente cultural renovadora dentro del PCA, fundamentada en sus propios escritos y, desde luego, en las ideas de Gramsci. Ciertamente, el intelectual bonaerense no se atrevió a llevar estas divergencias culturales al campo de las ideas políticas, por lo que no llegó a dar el paso decisivo de romper radicalmente con el PCA; pero dejó sentadas las bases para que esta acción fuera llevada a cabo por sus discípulos, entre los que destacaron José Aricó y Juan Carlos Portantiero.
Galardonado en 1978 con el Premio Aníbal Ponce (otorgado por la asociación "Amigos de Aníbal Ponce"), Héctor Pablo Agosti ocupó cargos tan relevantes en la vida cultural argentina de mediados del siglo XX como el de secretario de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), secretario de la Agrupación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE), presidente del Encuentro Nacional de los Argentinos (ENA) y miembro del Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Argentina.
Además de las obras citadas en parágrafos anteriores -a saber: El hombre prisionero (1938), Cuaderno de bitácora (1942), Defensa del realismo (Montevideo, 1945), Echeverría (1951) y Nación y Cultura (1959)-, el político e intelectual bonaerense dio a la imprenta otros ensayos tan dignos de mención como Emilio Zola (1941), Literatura francesa (1944), Ingenieros, ciudadano de la juventud (Buenos Aires, 1945), Para una política de la cultura (1956), El mito liberal (1959), Tántalo recobrado (1964), La milicia literaria (1969), Aníbal Ponce. Memoria y presencia (1974), Las condiciones del realismo (1975), Prosa política (1975), Ideología y cultura (1978), Cantar opinando (1982) y Mirar hacia delante (1983). También vio la luz su Correspondencia con Enrique Amorin.
Autor
- J. R. Fernández de Cano.
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