A partir de 1970, los índices de pobreza en el país habían crecido de manera alarmante; la fuerza laboral campesina se redujo a 0% y en sólo tres años, 600 mil personas emigraron a las ciudades; los trabajadores informales aumentaron de 34,5%, en 1980, a 53%, en 1999; la clase obrera industrial disminuyó ante la privatización parcial o total de sectores como las telecomunicaciones, los puertos, el petróleo, el acero y las líneas aéreas y se redujo el tamaño de la fuerza laboral en sitios estratégicos.
El 16 de febrero de 1989, el nuevo presidente de la República presenta ante el país un programa de ajustes macroeconómicos, llamado popularmente “paquete económico”, el cual comprendía decisiones sobre política cambiaria, deuda externa, comercio exterior, sistema financiero, política fiscal, servicios públicos y política social, que significaron para la población venezolano un drástico golpe de timón impuesto por el FMI.
El FMI aprobó un préstamo por aproximadamente 4 mil 500 millones de dólares en los siguientes tres años y 21 mil millones de dólares en los próximos 7 años, multiplicando la deuda externa por un número indefinido de veces.
El partido Acción Democrática (AD) continuaba en el poder (en la persona de Carlos Andrés Pérez) y para ese momento Venezuela sufría un desequilibrio en la balanza de sus pagos de la deuda externa, que representaba un déficit acumulado de 7 mil 376 millones de dólares entre 1986 y 1988, y el total agotamiento de sus reservas internacionales, excluyendo el oro que fue enviado a Londres un par de días antes de El Caracazo, a fin de abonarle recursos a la reserva.
Aunado a ello, el déficit público en 1988 alcanza los 60 mil millones de dólares, equivalente al 7% del Producto Interno Bruto (PIB). Pese a esto, parte de las medidas económicas en materia de deuda externa e interna incluía la suspensión de éstos pagos, tanto de capital como de intereses, hasta el 30 de septiembre de 1989, es decir, casi el resto del año que trascurría.
La liberalización de los precios de todos los productos, a excepción de 18 renglones de la cesta básica, trajo como consecuencia el desabastecimiento de los principales productos de canasta alimentaria. Además, del incremento gradual de las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua, electricidad y gas doméstico.
Entre las exigencias del FMI destacaba un aumento anual en el mercado nacional, durante 3 años, de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina. En este sentido, Pérez dijo que con esta medida finalizaba el reparto populista de la renta petrolera puesto que, adicional al aumento, liberó la tasa de cambio del bolívar, para que “dejará de ser un gran mecanismo de subsidio que había permitido, hasta ese momento, que el pueblo venezolano viviera como no podía, es decir, muy por encima de sus posibilidades”.
El transporte público, también sufrió un incremento inicial de las tarifas del 30%, situación que generó un paro del sector el 27 de febrero.
El presidente Pérez se acordó de los trabajadores al momento de diseñar sus medidas económicas, puesto que los sueldos también experimentaron un ligero incremento. Específicamente, en la administración pública central alcanzaron un aumento entre el 5 y el 30%, y el salario mínimo apenas llegó a 4 mil bolívares en el área urbana y a 2 mil 500 bolívares en el área rural, aumentos que ni siquiera se comparaban con brusca subida de precios.
La decisión la toma el Pérez pese a que la ministra de Trabajo, Marisela Padrón, había adelantado la imposibilidad de un aumento salarial.
Otra acción que dejó de lado a la clase media fue la racionalización y eliminación progresiva de los aranceles a la importación, así como la liberación de las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero, hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%.
Todas estas medidas, a excepción de la última, eran de aplicación inmediata. El alza en el precio de la gasolina se hizo efectiva a partir del 26 de febrero de ese año y el incremento de las tarifas del transporte público urbano en un 30% a partir del 27 de febrero, válido para los 3 meses siguientes, después de los cuales podrían aumentarse hasta el 100%.
Esperando la liberación de los precios, los industriales y comerciantes mantenían acaparados algunos productos de primera necesidad. Los principales titulares de la prensa nacional de los dos primeros meses del ‘89 destacaban la ausencia de leche, café, sal, arroz, azúcar, papel higiénico, detergente y aceite de los anaqueles de los abastos y supermercados de todo el país.
“Cinco horas para comprar dos potes de leche popular”, era uno de los titulares de esos días del diario El Nacional.
Aunada a esta situación de acaparamiento, el asesinato del estudiante de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Dennis de Jesús Villasana Montaño, por parte de dos funcionarios de la PM, generó protestas en esta casa de estudios.
En la primera manifestación por la muerte de Dennis, falleció el empleado de la Facultad de Medicina de UCV, Carlos Yépez, a consecuencia de una bala en la cabeza disparada por otro efectivo de la PM.
La Universidad de Carabobo y la Universidad de Los Andes se sumaron a las protestas en solidaridad por la muerte del estudiante y del empleado de la UCV, y en rechazo al denominado “paquetazo” de CAP.
El ministro de Educación de Pérez, Gustavo Roosen, había anunciado que dentro de las medidas económicas de ese gobierno estaba contemplada la privatización de la educación superior, y que los maestros no serían beneficiados con el decreto de aumento salarial del 30%, lo que generó también disgustos en el gremio y un paro de 48 horas.
El Caracazo
Todo empezó el día Lunes 27 de febrero en los alrededores del Nuevo Circo, cuando los usuarios de la ruta Caracas-Guarenas-Guatire se enteraron de las nuevas tarifas que deseaban imponer los choferes, mucho más altas que las aprobadas por el nuevo gobierno, y aún no publicadas en Gaceta Oficial.
Desde las 6:00 de la mañana decenas de pasajeros decidieron tomar la avenida Lecuna, para protestar el alza, hasta la avenida Bolívar.
A medida que pasaba la tarde, seguía aumentando el número de personas que salían de sus casas espontáneamente para protestar. Todos los comercios cerraron sus puertas. En varios puntos de la ciudad se reportaban saqueos a camiones de comida y supermercados.
La situación se agudizó con la quema de autobuses y, en horas de la tarde, la PM ya había recibido instrucciones de reprimir.
El ministro de Defensa del gobierno de CAP, Italo del Valle Alliegro, anunció la noche del 28 de febrero, por decreto número 49, la suspensión de las garantías constitucionales.
Los derechos a la libertad y seguridad personal, a la inviolabilidad del hogar doméstico, a transitar libremente por el territorio nacional, a la libertad de expresión, a reunirse en público y a manifestar pacíficamente estuvieron suspendidos en esos días.
En una nota de marzo de 1989, el semanario Tribuna Popular denunció los abusos criminales perpetrados por efectivos de las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN): “Hechos que cabe atribuir no ya al nerviosismo o la inexperiencia de algún recluta, sino a una decisión de castigar de la manera más violenta a un pueblo que protesta, legítimamente, ante una situación insostenible e insoportable de degradación de sus niveles de vida”.
En el editorial del semanario se agregó: “No pueden existir excusas, en un régimen que se proclama democrático, para el ametrallamiento de edificios, bloques, ranchos y barriadas enteras”.
Por otro lado, el editorial de Sic de abril de 1989 también describió los sucesos de entonces: “Durante la semana del 27 el pueblo actuó desarmado… La cuestión no eran los ricos sino las cosas que necesitaban y con las que siempre habían soñado y en definitiva la cuestión eran las reglas de juego que no sólo los condenaban en el presente sino que les mataban la esperanza”.
CAP refirió que el estallido social se debió a una guerra de los pobres contra los ricos, cuando en realidad la protesta se produjo porque el pueblo estaba pasando hambre: familias venezolanas se alimentaban con “perrarina” y a los más pequeños les hacían teteros con agua de espaguetis.
El editorial de la revista SIC continúa así: “Los de mayor poder adquisitivo, sin embargo, se vieron a sí mismos como los enemigos del pueblo: unos abandonaron inmediatamente el país, o al menos pusieron a sus hijos a salvo, y otros se aprestaron militarmente para la autodefensa. No hubo, claro está, ningún ataque del pueblo, como habrían señalado altos funcionarios de aquel gobierno.
La arremetida vino por la acción combinada de la policía y el Ejército porque el enemigo era el pueblo. De hecho, todos los muertos eran civiles. Se dispararon más de cuatro millones de balas. Porque el objetivo no era controlar la situación sino aterrorizar de tal manera a los vencidos que más nunca les quedaran ganas de intentarlo otra vez”, citó el editorial de Sic.
Las Víctimas
Según la cifra oficial emanada por el gobierno de CAP, los sucesos de febrero y marzo de 1989 dejaron un saldo de 276 muertos, numerosos lesionados, varios desaparecidos y cuantiosas pérdidas materiales.
Sin embargo, estos números de víctimas quedaron desvirtuados por la posterior aparición de fosas comunes como La Peste, en el Cementerio General del Sur, donde aparecieron otros 68 cuerpos sin identificar, fuera de la lista oficial.
“Nunca pudo conocerse la cifra exacta de civiles muertos en estos sucesos”, según se cita en el portal del Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic), de los sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y los primeros días de marzo de 1989.
En esta organización no gubernamental sólo se reunieron 42 familiares de fallecidos y desaparecidos y otras tres víctimas que quedaron incapacitadas, no obstante, la cantidad de civiles masacrados el 27 de febrero de hace 24 años y los días que siguieron es incalculable. De hecho, se habla de entre 2.000 y 3.000 personas asesinadas, aunque el entonces ministro Ítalo del Valle Alliegro contaba poco más de 300.
En el libro Desaparición Forzada, sus autores, Yahvé Álvarez y Oscar Battaglini, señalan que las acciones por parte del gobierno de CAP el 27 de febrero alcanzan proporciones que las acercan al más brutal genocidio de la historia venezolana.
Un fallo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, 10 años después de la masacre al pueblo venezolano, ordenó al Estado venezolano indemnizar a los familiares de 45 personas asesinadas durante la revuelta social, todas representadas por Cofavic.
Todavía no se conoce el número exacto de muertos, heridos y desaparecidos en esos día de febrero y marzo de 1989. Aunque los hechos ocurrieron mucho antes de su mandato, el Gobierno del presidente Hugo Chávez reconoció la responsabilidad del Estado venezolano y en el año 2006, a través de su Ministerio de Interior y Justicia, anunció mecanismos para indemnizar también a las víctimas que no tuvieron acceso a la Corte Interamericana.
Sin duda alguna, El Caracazo constituye el punto de quiebre de la democracia representativa, el despertar colectivo de conciencia de un pueblo que se ubica a sí mismo como el sujeto protagónico de su propia historia, el Caracazo también constituye un parto doloroso de una nueva etapa en nuestra lucha por la emancipación patria, como decíamos al inicio, nunca más volveríamos a ser los mismos desde ese día abrimos las grandes alamedas de la historia y echamos a andar.
Texto: Silvestre Montilla
Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía. Vladimir Ilitch Ulianov (LENIN)
Como el mundo es redondo se aconseja no situarse a la izquierda de la izquierda, porque por esa pendiente el distraído, suele quedar de pronto a la derecha.Hay que escoger entre ser viento o ser veleta.
Armando Tejada Gómez - Poeta comunista
domingo, 23 de febrero de 2014
viernes, 21 de febrero de 2014
Violencia es mentir
por Palermo Bronx
Pero en el fondo hay una cuestión que los grandes medios de comunicación ocultan: lo que esos países tienen en común, de hecho, es que todos ellos luchan por liberarse de las garras del imperialismo, cada cual a su manera. Y que la «violencia» captada por las cámaras de TV no es producto de una simple «represión» de los «regimenes» sobre manifestantes «idealistas y abnegados» que luchan por «libertad», sino el resultado del enfrentamiento de aquellos que buscan la liberación nacional contra unos pocos empleados locales del imperialismo y una masa de manipulados, ciertamente, por el mensaje de los propios mismos medios de comunicación.
Esto no es nuevo y, bien mirada la cosa, es algo muy natural también. El poder fáctico hace y hará todo lo posible por conservarse cuando el poder político intente avanzar sobre sus privilegios. En resumen: los medios de comunicación, en tanto y en cuanto un poder fáctico y además hegemónico, no hacen más que su deber de casa cuando mienten u ocultan la verdad en estos casos.
Pero lo peor de todo es que la otra mitad del problema la hemos generado nosotros mismos, las fuerzas progresistas, al cultivar a lo largo del tiempo un discurso errático de «no violencia», o el famoso «paz y amor». Hemos hecho ingresar al sentido común la idea de que toda violencia es en sí mala y de que es necesario que haya paz social a cualquier precio, aún sabiendo que ninguna paz a cualquier precio puede ser buena. Por eso, cuando el enemigo nos ataca y se hace necesario salir a combatirlo, somos presa de nuestro propio discurso pacifista y quedamos inhabilitados para tomar las medidas necesarias contra quién ya pegó primero. Quedamos obligados a poner la otra mejilla.
Algunos de los nuestros salen ahora a condenar la «represión» en Venezuela, sin entender que no existe tal represión. Y gran parte la responsabilidad por este ‘quid pro quo’ que nos puede conducir al jaque mate la tenemos nosotros, ya que en vez de educar al pueblo para la lucha lo hemos amansado para la derrota.
¿Qué haremos cuando la derecha argentina ataque como la venezolana? Será necesario poner al agresor fascista o liberal en el lugar que debe ocupar: la cárcel. Mientras esto no llega, debemos ir cambiando nuestra definición de violencia, porque violencia no es luchar ni defender la Patria. Violencia es mentir y pretender violarla y venderla.
http://palermobronx.blogspot.com.ar/
jueves, 20 de febrero de 2014
Desenmascaran argumentos de EE.UU. contra Siria
Por: RL/PL
Resumen Latinoamericano/Prensa Latina - Los argumentos usados por Estados Unidos para amenazar con una agresión militar contra Siria distaban de la realidad, reveló hoy un estudio del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT).
El documento puso en duda la versión de la inteligencia estadounidense sobre el ataque con armas químicas que ocurrió el 21 de agosto en la localidad de Goutha, al este de Damasco, y evidenció que los misiles usados solo pudieron ser lanzados desde áreas controladas por las bandas armadas.
En la investigación denominada “Posibles consecuencias de la defectuosa inteligencia técnica de Estados Unidos”, sus autores, Richard Lloyd, ex inspector de armas de la ONU, y Theodore Postol, profesor del MIT, contradijeron argumentos usados por Washington para culpar a las autoridades sirias.
Los expertos señalaron que teniendo en cuenta la disposición de las tropas gubernamentales y de los rebeldes en el momento del ataque, todos los posibles escenarios se encontraban bajo control de los grupos irregulares.
El documento subraya que el error de la inteligencia podría haber provocado una injustificada acción militar de Washington basada en datos falsos.
Agrega que si los estadounidenses hubieran tenido en cuenta que el cohete usado era de corto alcance su evaluación de la situación hubiera sido diferente.
Los autores puntualizan que las conclusiones independientes de la ONU sobre el tipo y el alcance de los cohetes, se corresponden exactamente con los datos presentados en su informe.
El académico de MIT destacó que la versión de la Casa Blanca no estaba siquiera cerca de la realidad y que las conclusiones de “nuestro servicio de inteligencia no pueden ser correctos” al acusar al gobierno sirio del incidente.
Presidente Putin ratifica compromiso de Rusia sobre Siria e Irán.
El presidente Vladimir Putin reiteró hoy que Rusia realiza los mayores esfuerzos para lograr que la segunda reunión de paz para Siria contribuya al cese de la violencia y el diálogo entre las fuerzas beligerantes en ese país árabe.
Al recibir en el Kremlin las cartas credenciales de varios embajadores, entre ellos los de Egipto, Irán y Jordania, el estadista exhortó a potenciar los primeros resultados en la solución de graves problemas mundiales como la guerra que desangra a Siria y los debates sobre el programa nuclear iraní.
Putin expresó la esperanza de que todas las partes capaces de realizar aportes a un arreglo político asistan al foro denominado Ginebra II, cuya apertura está señalada para el 22 de enero en Montreux y que debe concluir el 24 en la ciudad suiza que le da nombre.
Sostuvo que el Kremlin hará cuanto esté a su alcance para que la reunión promueva las pláticas y realice aportes al cese del derramamiento de sangre y de un conflicto al cual calificó de absurdo.
Al referirse al programa nuclear iraní, el mandatario enfatizó en que el cumplimiento del plan de acción pactado en noviembre último sentará las bases de una solución coherente y garantizará a Teherán el derecho al uso pacífico de ese recurso bajo control del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Putin también recibió hoy al canciller del Estado persa, Mohammad Yavad Zarif, a quien expresó que resulta necesario hacer realidad los acuerdos de Ginebra más allá de la escritura.
Es imprescindible que los acuerdos no queden solo en papel y se desarrollen, sostuvo, citado por el servicio de prensa del Kremlin.
Subrayó el dignatario que los progresos de Ginebra sobre el programa nuclear iraní fueron posibles por los esfuerzos del Gobierno de ese país y el sexteto negociador (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania).
De la otra parte, el jefe de la diplomacia de Teherán ratificó la decisión de su país de mantener la colaboración con Moscú en relación con el conflicto sirio y respecto al proyecto iraní de usos pacíficos de la energía atómica.
Rusia construyó la central electronuclear de Busher, que inició operaciones en septiembre de 2011 y fue entregada a operadores iraníes un año después.
La planta posee un reactor de agua ligera a presión VVER de 1000 MW de potencia, y Teherán negocia con Moscú la edificación de otros, así como el suministro de la barras metálicas con los elementos combustibles para su funcionamiento.
Yavad Zarif agradeció al Kremlin sus esfuerzos para evitar una intervención militar en Siria, así como la búsqueda de una solución política para un conflicto que desde 2011 ya cobró más de 100 mil vidas y el desplazamiento de millones de personas, según la ONU.
martes, 18 de febrero de 2014
Venezuela: Jacqueline Faria: escaramuzas no tienen capacidad para derrotar a la revolución bolivariana
Por: D`valoiz Ojeda
La Jefa de Gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faria Pineda, declaró este viernes, al programa La Brújula del Sur de la emisora Alba Ciudad 96.3 Fm que conduce el periodista Ernesto J. Navarro, que la capital “amanece con más esperanza que nunca porque hoy estamos preparados para recibir el plan Nacional de Pacificación”.
La Jefa de Gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faria Pineda, declaró este viernes, al programa La Brújula del Sur de la emisora Alba Ciudad 96.3 Fm que conduce el periodista Ernesto J. Navarro, que la capital “amanece con más esperanza que nunca porque hoy estamos preparados para recibir el plan Nacional de Pacificación”.
Describió el plan como un conjunto de medidas para combatir la “guerra mediática y la inseguridad que enfrentamos por medio de una respuesta organizada con leyes, decretos y normas para controlar el clima de inseguridad, que tiene mucho que ver con inseguridad real, pero también con difusión de noticias negativas que generan una percepción más allá de lo real sobre la inseguridad en el país”.
Faria aseguró que los pequeños focos de protestas localizados en algunos puntos del este de la ciudad “son solamente las escaramuzas del plan golpista que lanzaron el 12 de febrero, pero que fue totalmente controlado por el gobierno nacional”.
Resaltó que las fuerzas del orden público no han reprimido las protestas dado que están destinadas al “desgaste”; mientras que se supervisa que no dañen bienes privados ni públicos.
Trabajo revolucionario no se detiene
Faria anuncio que el Gobierno de Caracas se encuentra “trabajando en recuperar el daño que hicieron en la marcha de la derecha fascista” a bienes públicos y privados del casco histórico de Caracas.
Lamentó tener que invertir recursos públicos adicionales, pensados para otras obras, en reparar “lo que ya es un logro, el centro de Caracas, el cual ha recuperado su valor patrimonial e histórico” posterior a hechos violentos y vandálicos.
Juventud Bicentenaria
La Jefa de Gobierno anunció que en el marco del bicentenario de la juventud, y posterior al lanzamiento del Plan de Pacificación, habrá un acto en la Plaza Diego Ibarra “donde nos hemos planteado una gran actividad de participación de los jóvenes, en un día que se ha comercializado como el día de la amistad y el amor”.
Redes sociales
Faria criticó el uso irresponsable de las redes sociales para difundir información falsa como “que ayer hubo 50 fallecidos”, generando rumores y provocando pánico en los ciudadanos.
Llamó a las y los usuarios de todas las redes sociales a corroborar la información y “evitar repetir para no convertirnos en voceros o reiteradores de mentiras”, sobre todo antes de creerlas.
@prensacapital
Publicado por Ernesto J. Navarro en 20:42
martes, 28 de enero de 2014
Demanda Raúl Castro espacio político común para paz en países Celac
La Habana, 28 ene (PL) Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro del discurso del presidente cubano, Raúl Castro, en la inauguración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(Celac).
Estimadas y estimados Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno de América Latina y el Caribe; Distinguidos Cancilleres e invitados.
En nombre del pueblo y el gobierno de Cuba les doy la más cordial bienvenida y les deseo una grata estancia. Para nosotros es un gran honor y motivo de sincero agradecimiento contar con la presencia de todos ustedes en esta Cumbre de "Nuestra América", convocada en el 161 aniversario del natalicio de José Martí.
Lamentamos profundamente la ausencia física de uno de los grandes líderes de nuestra América, el inolvidable Presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, un ferviente e incansable promotor y luchador por la independencia, la cooperación, la solidaridad, la integración y la unidad latinoamericana y caribeña, y por la propia creación de esta Comunidad.
Pido un minuto de silencio en su memoria.
Distinguidas y distinguidos colegas:
El período transcurrido desde la pasada Cumbre de la CELAC ha sido complejo, pero fructífero.
Los países de América Latina y el Caribe hemos tenido que hacer frente a numerosos desafíos. La crisis ha continuado afectando la economía mundial, los peligros para la paz siguen presentes en varias partes del mundo y naciones hermanas han sido objeto de amenazas, medidas coercitivas unilaterales y demandas legales internacionales por las legítimas acciones que han adoptado en defensa de su soberanía.
Sin embargo, hemos sido capaces de seguir avanzando en la construcción de la CELAC y en darle continuidad a las decisiones que acordamos en Caracas y Santiago de Chile.
Poco a poco, vamos creando una Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que hoy se reconoce internacionalmente como representante legítima de los intereses de la América Latina y el Caribe.
Igualmente, hemos ido acercando nuestras posiciones y, a pesar de inevitables diferencias, se fomenta un espíritu de mayor unidad en la diversidad, que debe ser el fin último.
Como dije en Santiago de Chile, "sabemos que entre nosotros hay pensamientos distintos e, incluso, diferencias, pero la CELAC ha surgido sobre el acervo de doscientos años de lucha por la independencia y se basa en una profunda comunidad de objetivos. No es la CELAC, por tanto, una sucesión de meras reuniones ni coincidencias pragmáticas, sino una visión común de la Patria Grande latinoamericana y caribeña que sólo se debe a sus pueblos."
Debe ser prioridad la creación de un espacio político común, en el que avancemos hacia el logro de la paz y el respeto entre nuestras naciones, en que seamos capaces de superar los obstáculos objetivos y aquellos que intencionadamente se nos impongan, en que podamos utilizar los recursos de manera soberana y para el bienestar común, y poner las capacidades científicas y técnicas en función del progreso de nuestros pueblos, en que hagamos valer principios irrenunciables como la autodeterminación, soberanía e igualdad soberana de los Estados.
Sólo así lograremos que deje de ser realidad el aserto de que la América Latina y el Caribe es la región más desigual del planeta.
La Presidencia Pro Témpore cubana de la CELAC se ha dirigido precisamente al cumplimiento de ese objetivo, y de ahí que el tema central de esta cumbre sea "la lucha contra la pobreza, el hambre y la desigualdad".
Es cierto que durante los últimos años se han producido avances, pero han sido lentos, fragmentados e inestables. Según la CEPAL, a la que agradecemos su permanente cooperación con la Presidencia cubana y los cinco estudios que ha elaborado en el marco de dicha colaboración, en la América Latina y el Caribe la tasa de pobreza alcanzó en 2012, como mínimo, un 28,2% de la población, o sea, 164 millones de personas, y la de indigencia o pobreza extrema, el 11,3%, lo que equivale a 66 millones de habitantes de la región. Pero lo más preocupante es la pobreza infantil, que afecta a 70,5 millones de niños, niñas y adolescentes, de ellos 23,3 millones en pobreza extrema.
El 10% más rico de la población latinoamericana recibe el 32% de los ingresos totales, mientras que el 40% más pobre recibe solo el 15%.
Los pueblos de América Latina y el Caribe demandan y requieren una mejor distribución de las riquezas y los ingresos, el acceso universal y gratuito a una educación de calidad, el pleno empleo, mejores salarios, la erradicación del analfabetismo, el establecimiento de una verdadera seguridad alimentaria, sistemas de salud para la totalidad de la población, derecho a una vivienda digna, al agua potable y al saneamiento.
Todos son objetivos alcanzables, cuya consecución medirá el progreso de nuestra región.
Tenemos todas las condiciones para revertir la situación actual. Con algo más del 15% de la superficie terrestre y el 8.5% de la población global, la región cuenta con un porcentaje apreciable de las reservas minerales no renovables más importantes, con un tercio de las reservas de agua dulce, un 12% del área cultivable, el mayor potencial mundial en la producción de alimentos y el 21% de los bosques naturales.
Y, precisamente, esa riqueza debe convertirse en el motor para la eliminación de las desigualdades. Nuestro imperativo y desafío es ser capaces de transformar ese capital natural en capital humano, infraestructura económica y diversificación de la base productiva y exportadora, de tal forma que contribuya de manera decisiva a un verdadero proceso de desarrollo.
Uno de los problemas que padecemos en América Latina y el Caribe es que no hemos traducido los períodos de altos precios de los recursos naturales que exportamos en procesos de desarrollo económico de largo plazo, de forma tal que permitan reducir realmente la pobreza y elevar el ingreso per cápita de nuestras poblaciones.
Para ello debemos ejercer plenamente la soberanía sobre nuestros recursos naturales y plantearnos políticas adecuadas en las relaciones con la inversión extranjera y con las empresas transnacionales que operan en los países que componen la CELAC.
Son innegables los beneficios de la inversión extranjera directa para las economías de la región y de las inyecciones de capital de las empresas transnacionales que operan en ella, pero olvidamos que el crecimiento desmedido de las utilidades que obtienen, 5,5 veces en los últimos 9 años, afecta su impacto positivo sobre la balanza de pagos de nuestros países.
En materia de educación, la región enfrenta brechas significativas, tanto en términos del acceso como en la calidad, a la par que pervive la existencia del analfabetismo funcional, aunque con diferencias marcadas entre países.
Si bien se han evidenciado progresos en la región en el acceso a la educación primaria, las informaciones de la CEPAL y la UNESCO dejan claro que este y la calidad de la formación que reciben los educandos está muy vinculada con su nivel de ingresos.
La situación es más seria en la educación secundaria, no sólo porque el 50% de los jóvenes entre 20 y 24 años no la concluyeron, sino porque solamente el 21,7% de los jóvenes del sector más pobre en ese grupo de edades la había terminado. En contraste, el 78,3% de sus pares del segmento más rico completaron este nivel de educación. Es decir, una brecha de 56,6 puntos porcentuales separaba en 2010 a ambos grupos.
En el caso de la educación universitaria es aún más compleja, pues de acuerdo con estimaciones de la CEPAL, la matrícula para este tipo de enseñanza era, en 2010, de un tercio de los jóvenes entre 18 y 24 años.
Contamos con todas las posibilidades, los recursos y las metodologías para desterrar el analfabetismo de la faz de América Latina y el Caribe. Debemos tener la voluntad política de hacerlo y de proporcionar a nuestras poblaciones la posibilidad de acceder, sin excepciones ni desigualdades, a todos los niveles de educación. Nada de lo que nos proponemos hacer será posible sin pueblos educados y cultos.
La diversidad en el nivel de desarrollo de distintos sectores sociales y productivos entre nuestros países es, además, una oportunidad para la complementariedad y la integración de sus economías y la cooperación.
Debemos establecer un nuevo paradigma de cooperación regional e internacional. En el marco de la CELAC tenemos la posibilidad de construir un modelo propio adaptado a nuestras realidades, basado en los principios del beneficio común y la solidaridad, que tome en cuenta las mejores experiencias desarrolladas en los últimos años por los países de la región y por las organizaciones latinoamericanas y caribeñas de integración, como MERCOSUR, ALBA, PETROCARIBE, UNASUR, CARICOM, SICA y otras, que a lo largo de los años ya han trazado un camino.
Por otra parte, no podemos olvidar que los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo del Caribe requieren una especial atención a sus problemas particulares, que se han agravado por los efectos de las crisis globales y el cambio climático, que si bien nos afecta a todos, tiene un impacto aún mayor sobre los países caribeños cuyas economías decrecieron o crecieron por debajo del promedio regional en 2012.
El impacto de la crisis económica de 2008-2009 fue especialmente severo en esa subregión, y costó a las pequeñas islas, como promedio, el 13.2% de su Producto Interno Bruto. El efecto de devastadores desastres naturales también incidió en esa realidad.
Asimismo, es una obligación moral de la comunidad internacional y de nuestros países continuar contribuyendo al desarrollo integral de la República de Haití mediante acciones concretas de cooperación solidaria sobre la base de sus necesidades específicas y prioridades nacionales.
Tarea importante que tenemos por delante los países de la CELAC durante este año es trabajar de forma mancomunada en la preparación de la Agenda de Desarrollo Post-2015 y cuidar que no se cometan los errores que presidieron la concepción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Estimados Jefes de Estado y Gobierno:
Independientemente de nuestros progresos, seguimos viviendo en un mundo regido por un orden internacional injusto y excluyente, en el que las amenazas a la paz y la injerencia externa en la región continúan.
No podemos olvidar la larga historia de intervención en los asuntos internos, invasiones militares y sangrientos golpes de Estado. Los llamados "centros de poder" no se resignan a haber perdido el control de esta rica región, ni renunciarán a los intentos de cambiar el curso de la historia en nuestros países para recuperar la influencia perdida y beneficiarse de sus recursos.
En 1999, cuando ya no existía el campo socialista, la OTAN modificó su concepción estratégica para actuar ante supuestas amenazas globales, de manera ofensiva, fuera del territorio de los Estados miembros de la Alianza, en lo que llamó la "periferia euro-atlántica". En la Cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe, celebrada poco después, en junio, en Río de Janeiro, el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, preguntó si nuestra región estaba comprendida en esa "periferia" y sujeta a esa doctrina cada vez más agresiva y peligrosa. Dicha pregunta permanece sin respuesta hasta hoy, 15 años después.
El año pasado, fue develada la existencia de un sistema global de espionaje de las comunicaciones por parte del gobierno de los Estados Unidos, del que fueron blanco indiscriminado Jefas y Jefes de Estado y Gobierno, organismos internacionales, partidos políticos, empresas y ciudadanos de la región, en flagrante violación del Derecho Internacional y la soberanía de los Estados.
Otro asunto que genera gran preocupación por sus potencialidades para provocar conflictos internacionales, es el empleo encubierto e ilegal, por individuos, organizaciones y Estados, de los sistemas informáticos de otras naciones para agredir a terceros países. Algunos gobiernos han expresado, incluso, la posibilidad de responder a esos ataques con armas convencionales. El único camino para prevenir y enfrentar estas novedosas amenazas es la cooperación mancomunada entre todos los Estados, al igual que para evitar que el ciberespacio se convierta en un teatro de operaciones militares.
Saludamos, por tanto, la iniciativa del gobierno de Brasil de efectuar en Sao Paulo, en abril de 2014, la Reunión Multisectorial Global sobre Gobernanza de Internet.
Como muestra de su firme compromiso con el desarme nuclear y la paz, América Latina fue la primera en el mundo en establecer, mediante el Tratado de Tlatelolco, una Zona Libre de Armas Nucleares. Pero debemos llegar más lejos. La paz y el desarrollo son interdependientes e indisolubles. No puede haber paz sin desarrollo, ni desarrollo sin paz. Por eso nos hemos propuesto proclamar a nuestra región como una Zona de Paz que destierre para siempre la guerra, la amenaza y el uso de la fuerza, en la que los diferendos entre nuestros países se resuelvan por nosotros mismos, por vías pacíficas y de negociación, conforme a los principios del Derecho Internacional.
Reiteramos la más plena solidaridad con la República Argentina en su reclamo de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus mares adyacentes. A la par que rechazamos todo intento de explotar, antes de que se haya logrado una avenencia, los recursos naturales de dichos territorios, incluidos los del subsuelo, hacemos un llamado al Reino Unido a que acepte el diálogo y la negociación, tal como ha solicitado el gobierno argentino.
Como escribió la poetisa puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió, "Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas", por lo que reitero que "nuestra Comunidad estará incompleta mientras falte en ella el escaño de Puerto Rico, nación hermana genuinamente latinoamericana y caribeña, que padece una situación colonial".
Trasmitimos nuestra solidaridad al pueblo y gobierno del Ecuador, amenazados por demandas de empresas transnacionales en tribunales sesgados por la codicia y una visión política neocolonial.
Agradezco a todos las muestras de solidaridad ante el criminal bloqueo impuesto a mi país durante más de medio siglo y la injusta inclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Estimadas y estimados colegas:
Con mis mejores deseos de éxito en las deliberaciones que efectuaremos, y teniendo presente la enorme responsabilidad que compartimos hacia la unidad de nuestra región, declaro inaugurada formalmente la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
Muchas gracias.
sábado, 4 de enero de 2014
A 55 años ¡Viva la gloriosa Revolución Cubana!
"No cederemos ante agresiones,
chantajes ni amenazas"
Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto de conmemoración del 55 Aniversario del triunfo de la Revolución, en el parque Carlos Manuel de Céspedes, Santiago de Cuba, el 1ro de enero de 2014.
Santiagueras y santiagueros;
Orientales;
Combatientes del Ejército Rebelde, de la lucha clandestina y de todas las acciones combativas en defensa de la Revolución a lo largo de estos 55 años;
Compatriotas:
Ni el más soñador de los que acompañamos a Fidel en un acto como este, el Primero de Enero de 1959, podía imaginar que hoy estaríamos aquí.
Nada fácil ha resultado este largo y azaroso camino. Ello ha sido posible, en primer lugar, gracias a la inmensa capacidad de resistencia y lucha de varias generaciones del noble y heroico pueblo cubano, verdadero protagonista de esta, su Revolución, que es el triunfo del mismo ideal de los mambises que en 1868, con Céspedes a la cabeza, iniciaron la guerra por la independencia del yugo español; de Maceo y Gómez, con quienes José Martí en 1895 retoma la gesta libertaria, truncada por la intervención norteamericana en 1898, que impidió la entrada a Santiago de Cuba del Ejército Libertador.
Es también la causa que enarbolaron contra la república burguesa y neocolonial Baliño, Mella, Rubén Martínez Villena, Guiteras y Jesús Menéndez, por solo mencionar a algunos.
Fue ese el afán que motivó a la Generación del Centenario, bajo el mando de Fidel, a asaltar los cuarteles Moncada, en esta ciudad, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo; a sobreponerse al fracaso, resistir el rigor de la prisión, venir en la expedición del yate Granma, soportar el duro revés de Alegría de Pío y encaminarse a la Sierra Maestra para empezar la lucha guerrillera del naciente Ejército Rebelde, cuyo Comandante en Jefe, ejemplo personal de valor en el combate, tenacidad e inclaudicable fe en la victoria, junto a su vocación unitaria e indiscutible liderazgo, supo forjar la unidad de todas las fuerzas revolucionarias y conducirlas al triunfo definitivo.
Exactamente 60 años después de que los interventores norteamericanos escamotearan la victoria a las huestes insurrectas, esta vez los mambises sí pudieron entrar a la ciudad de Santiago de Cuba.
Rendimos hoy merecido tributo a quienes entregaron sus vidas en montañas, campos y ciudades, combatientes del Ejército Rebelde y luchadores clandestinos, a aquellos que después del triunfo cayeron en otras muchas honrosas misiones, a todos los que dedicaron su juventud y energías a construir el socialismo, guiándose por la prédica martiana de que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz y que no hay satisfacción ni premio más grande que cumplir con el deber.
No podemos dejar de mencionar la contribución decisiva de las mujeres cubanas a lo largo del proceso revolucionario, como dignas continuadoras del ejemplo de Mariana Grajales, la madre de los Maceo, tanto en la lucha guerrillera como particularmente en la clandestinidad, sometidas a la brutal persecución de los esbirros de la tiranía. En ocasión de este 55 aniversario, la Televisión Cubana ha estado difundiendo el serial histórico Clandestinas como un justo homenaje a aquellas valerosas muchachitas que tantas veces arriesgaron la vida. Algunas de ellas se encuentran aquí presentes, para alegría nuestra (Aplausos).
En este propio lugar, el Primero de Enero de 1959, en medio del júbilo popular que se adueñó de todo el país, ya Fidel premonitoriamente advertía, cito: “La Revolución empieza ahora, la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros.”
Desde bien temprano, se pusieron en marcha infinidad de planes de desestabilización, comenzando con el refugio brindado en Estados Unidos a criminales y torturadores del régimen de Batista y también a toda suerte de malversadores que se apropiaron del erario de la nación.
La Revolución triunfante debió enfrentar el fomento y la organización del terrorismo de Estado mediante el sabotaje y el bandidismo armado, que en dos ocasiones llegó a actuar en las seis provincias que entonces tenía el país; la exclusión de Cuba de la OEA y la ruptura de relaciones diplomáticas por todos los países latinoamericanos, con la honrosa excepción de México; la invasión de Playa Girón, el bloqueo económico, comercial y financiero, la masiva campaña mediática para difamar al proceso revolucionario y a sus líderes, en especial contra Fidel, objetivo de más de 600 planes de atentado; la Crisis de los cohetes en octubre de 1962, el secuestro y ataques a embarcaciones y aeronaves civiles, el asesinato de maestros y alfabetizadores, obreros, campesinos, estudiantes y diplomáticos, que dejó una estela, hasta ahora, de 3 478 muertos y 2 099 incapacitados.
Han sido 55 años de incesante lucha frente a los designios de once administraciones norteamericanas que, con mayor o menor hostilidad, no han cejado en el propósito de cambiar el régimen económico y social fruto de la Revolución, apagar su ejemplo y reinstaurar el dominio imperial sobre nuestra Patria.
La Revolución Cubana puso fin a varios mitos, entre ellos, el de que no era posible construir el socialismo en una pequeña isla a 90 millas de Estados Unidos. Una Revolución que no fue consecuencia de una confrontación internacional ni contó con apoyo masivo del exterior. Una Revolución que no se limitó a la sustitución de un poder por otro, sino que en menos de 24 horas disolvió la maquinaria represiva del régimen dictatorial y sentó las bases de una sociedad nueva. Una Revolución que construyó un ejército que es el pueblo uniformado, y elaboró, para defenderse, su propia doctrina militar.
Una Revolución que cumple 55 años de trabajo por y para el pueblo, a quien hizo dueño de la tierra y las industrias, alfabetizando primero y formando maestros y profesores, construyendo escuelas generales y especiales para todos los niños, universidades, escuelas de arte y de deportes, edificando policlínicos y hospitales, preparando médicos para Cuba y el mundo. Una Revolución que nos ha llevado a alcanzar índices de educación y salud que hoy son referencia internacional.
Una Revolución que sentó las bases para democratizar los espacios de creación, difusión y acceso a la cultura.
Resumiendo, una Revolución que ha hecho realidad y proseguirá cumpliendo el profundo anhelo martiano que preside la Constitución y señala, cito: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.”
Al hablar de estas cuestiones, recuerdo la frase de Fidel el 26 de julio del 2003 al intervenir en el acto por el aniversario 50 del Moncada cuando afirmó: “educar al pueblo en la verdad, con palabras y con hechos irrebatibles, ha sido quizás el factor fundamental de la grandiosa proeza que este ha realizado”.
Cómo calificar de otra manera la colosal capacidad de resistencia y de confianza en sí mismo que brindó al mundo nuestro pueblo, que supo resistir estoicamente el durísimo período especial a que nos vimos sometidos como consecuencia de la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista, en medio de la ola de incertidumbre y desmoralización que esos dramáticos acontecimientos generaron en buena parte de las fuerzas progresistas de la humanidad.
La imagen de Cuba, famosa en América antes de la Revolución como un paraíso para el juego, la prostitución, refugio de mafiosos y destino preferido de sus sucias inversiones, facilitadas por la generalizada corrupción administrativa de la tiranía, se transformó mediante el proceso revolucionario en símbolo de dignidad, independencia, humanismo e intransigencia en defensa de los principios.
Siguiendo la máxima de Martí, la Revolución Cubana nunca ha preguntado de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber. Hemos sido coherentes y consecuentes con la ética martiana. A lo largo de 55 años recibimos la solidaridad noble y generosa de muchos pueblos hermanos, en primer lugar de la Unión Soviética mientras existió y muy especialmente en los primeros y difíciles años, al tiempo que brindamos nuestro apoyo solidario en distintas regiones del planeta, tanto en las gloriosas misiones combativas internacionalistas como en los programas de colaboración médica, educacional, deportiva y en otras esferas, haciendo realidad el legado de que “Patria es Humanidad”.
Jamás hemos cedido ni cederemos ante agresiones, chantajes ni amenazas. La política exterior de la Revolución siempre ha sido un arma poderosa para defender la independencia, autodeterminación y soberanía nacionales, en favor de la paz mundial, el desarrollo, la justicia social y la solidaridad con los pueblos del Tercer Mundo.
El planeta que habitamos ha cambiado mucho desde el primero de enero de 1959. Esta pequeña isla, a la que mediante brutales presiones de los gobiernos norteamericanos se pretendió separar de su entorno regional, ejerce la presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y se apresta a celebrar su reunión Cumbre en La Habana a finales de este mes, animada por el ideal de forjar una nueva unidad dentro de la diversidad en Nuestra América.
No olvidamos la singular coincidencia histórica de que en una fecha como hoy, 1ro de enero, hace 210 años, triunfó la primera revolución en la región latinoamericana y caribeña, la que también fue la primera y única victoria de un movimiento revolucionario dirigido por negros esclavos que luchaban contra ese oprobioso sistema y a la vez por la independencia nacional.
Los efectos de aquellos dramáticos acontecimientos repercutieron en Cuba, incluso por las venas de no pocos orientales corre sangre haitiana.
Ambas naciones hemos tenido que pagar un alto precio por la audacia de enfrentar a los imperios dominantes.
Al abordar este asunto deseo reiterar al hermano pueblo haitiano y a su gobierno que los cubanos jamás los abandonaremos y que siempre podrán contar con nuestra modesta colaboración (Aplausos).
Compañeras y compañeros:
Aprovecho la ocasión para dedicar unas breves palabras a la marcha de dos importantes programas en interés de Santiago de Cuba.
A un costo de más de 200 millones de dólares se ha ejecutado la reconstrucción del acueducto de la segunda ciudad en población del país, en la que un cuarto de millón de habitantes recibía el servicio de agua entre 7 y 9 días, otros 76 500 tenían un ciclo de distribución superior a 15 días y más de 16 000 ni siquiera contaban con acueducto, lo que llevaba a realizar unos 200 viajes de pipas diarios para abastecerlos, con un elevado consumo de combustible.
Para casi todos ustedes hoy la situación descrita pertenece al pasado, pues de los 32 sectores hidrométricos existentes, 29 se abastecen diariamente, quedando tres que lo hacen en días alternos y se trabaja en la calibración del sistema de distribución para alcanzar la meta trazada. Además fueron rehabilitadas las tres plantas potabilizadoras y 22 estaciones de bombeo.
Como parte de este programa también se inició la construcción del alcantarillado y drenaje pluvial, específicamente en el reparto San Pedrito, lo que se extenderá al resto de la ciudad a partir del 2014.
Se ha dotado a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado del equipamiento requerido para asegurar la sostenibilidad de sus servicios. Corresponde ahora a ustedes hacer un uso racional del agua.
Como es conocido, esta ciudad sufrió la furia de los vientos del huracán Sandy en la madrugada del 25 de octubre del 2012, que también afectó, aunque en menor magnitud, a las provincias de Holguín y Guantánamo. La pérdida de 11 vidas humanas y las desoladoras imágenes de destrucción de viviendas, infraestructuras e instalaciones vitales que tuvimos que padecer en las primeras jornadas posteriores al evento, pusieron de manifiesto, junto a la solidaridad nacional e internacional, en primer lugar de los hermanos venezolanos (Aplausos), la capacidad del pueblo santiaguero para vencer cualquier obstáculo.
A un año y dos meses de intenso trabajo, se ha logrado solucionar el 50% de las 171 380 afectaciones reportadas a la vivienda, además fue restablecido el 97% de las instalaciones de salud pública, el 88% del sistema de educación, el 82% de cultura y deportes, así como el ciento por ciento en el caso de la industria alimentaria.
A pesar del incumplimiento del plan provincial de nuevas viviendas, se culminaron las 331 planificadas en el barrio de San Pedrito, históricamente uno de los más humildes, y se continúan los trabajos en otras zonas de la ciudad.
Proseguiremos controlando sistemáticamente desde el Gobierno Central estas labores hasta su total restablecimiento.
Para lograr edificar una ciudad cada vez más bella, higiénica, ordenada y disciplinada, a la altura de su condición de Ciudad Heroica, cuna de la Revolución, como expresé el 26 de julio del año pasado al conmemorar el 60 aniversario del Moncada, corresponde ahora, en primer lugar a las autoridades, con el apoyo de sus ciudadanos, reforzar el respeto —repito, reforzar el respeto— al papel que debe jugar la Planificación Física, a lo que contribuirá el estricto cumplimiento del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad, que será aprobado este año por la Asamblea Provincial del Poder Popular.
Pienso que si todos cumplimos con nuestro deber, podremos continuar asegurando que “Santiago sigue siendo Santiago” (Exclamaciones de: “¡Santiago!”). Exactamente (Aplausos). Si quisiéramos ayudar a traducirlo, eso quiere decir que se puede construir, pero no donde a cada cual se le ocurra, si no más nunca vamos a tener una ciudad como decíamos el 26 de Julio y hoy: bella, higiénica, ordenada y disciplinada. ¿Están de acuerdo ustedes? (Exclamaciones de: “¡Sí!” y aplausos.)
Hasta aquí lo que pensaba decirles sobre ambos programas.
Seguidamente abordaré una cuestión en la que resta un largo trecho por recorrer. Me refiero al reto que nos impone la permanente campaña de subversión político-ideológica concebida y dirigida desde los centros del poder global para recolonizar las mentes de los pueblos y anular sus aspiraciones de construir un mundo mejor.
En su brillante definición del concepto “Revolución” formulada el primero de mayo del año 2000, en la Plaza de la Revolución, en La Habana, Fidel enunció, entre otras ideas, las siguientes:
“Revolución es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;”
“es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;”
“es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas”.
En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral.
En resumen, se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si esos preceptos no representaran cabalmente los intereses de la clase dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además, inducir la ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde adentro el socialismo en Cuba.
En las presentes circunstancias, el desafío se hace mayor y estamos seguros de que con el concurso de las fuerzas de que dispone la Revolución saldremos victoriosos en este decisivo campo de batalla, haciendo realidad los objetivos que en la esfera ideológica aprobó la Primera Conferencia Nacional del Partido hace dos años, dirección en la que no se ha avanzado lo necesario.
Queda muchísimo trabajo por hacer. Para ello contamos con la pujanza y compromiso patriótico de la gran masa de intelectuales, artistas, profesores y maestros revolucionarios, así como con la firmeza de nuestros centros de investigaciones sociales, universidades y de su estudiantado, aún sin utilizar plenamente sus potencialidades.
Los empeños de diseminar ideas que niegan la vitalidad de los conceptos marxistas, leninistas y martianos, deberán contrarrestarse, entre otros medios, con una creativa conceptualización teórica del socialismo posible en las condiciones de Cuba, como única alternativa de igualdad y justicia para todos.
Las nuevas generaciones de dirigentes, que paulatina y ordenadamente van asumiendo las principales responsabilidades en la dirección de la nación, nunca podrán olvidar que esta es la Revolución Socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes (Aplausos y exclamaciones), premisa imprescindible y antídoto efectivo para no caer bajo el influjo de los cantos de sirena del enemigo, que no renunciará al objetivo de distanciarlas de nuestro pueblo, en el propósito de socavar su unidad con el Partido Comunista, único heredero legítimo del legado y la autoridad del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”).
En este sentido, vale la pena recordar la relevancia que tiene continuar perfeccionando constantemente el principio de consultar de manera directa con la población las decisiones vitales para el desarrollo de la sociedad, como quedó demostrado durante el proceso previo a la aprobación del nuevo Código de Trabajo por nuestra Asamblea Nacional, al igual que en su momento se hizo con el proyecto de los Lineamientos de la Política Económica y Social, los que luego de su amplio y democrático examen popular fueron aprobados por el Sexto Congreso del Partido y refrendados posteriormente en nuestro Parlamento, ante el cual se rinde cuenta dos veces al año acerca de su implementación y de similar manera se procede en el seno del Gobierno y del Partido.
Con este método se podrá garantizar que el programa de la Revolución se actualice cada cinco años, para que siempre responda a los verdaderos intereses del pueblo en los asuntos fundamentales de la sociedad y corregir oportunamente cualquier error. Así se asegurará también el permanente perfeccionamiento y profundización de nuestra democracia socialista.
Estrechamente vinculada con estos conceptos de alcance estratégico, verdaderamente estratégico para el presente y el futuro de la Patria, está la frase pronunciada por Fidel aquí, casi a esta misma hora, desde ese balcón exactamente, hace hoy 55 años, con la que, por su eterna vigencia deseo concluir mis palabras, cito: “La Revolución llega al triunfo sin compromisos con nadie en absoluto, sino con el pueblo, que es al único que le debe sus victorias” (Aplausos).
Cincuenta y cinco años después, en el propio lugar, podemos repetir con orgullo: ¡La Revolución sigue igual, sin compromisos con nadie en absoluto, solo con el pueblo!
Muchas gracias.
(Exclamaciones de: “¡Viva la Revolución, Vivan Fidel y Raúl!”)
miércoles, 18 de diciembre de 2013
NO A LA EXTORSIÓN GOLPISTA
Democracia es Proyecto Nacional Pensaron que después del 27 de octubre todo era fin de ciclo y transición ordenada; que al fin sobrevendrían dos años de un camino sin riesgos hacia la reimposición del neoliberalismo en 2015. Cuando advirtieron que otra vez se les escapaba la tortuga, con Cristina en el centro de la agenda nacional y la iniciativa política en sus manos, lanzaron una salvaje ofensiva golpista -tal vez la mayor desde 2008- que de todas formas no ha prosperado. ¿Por qué? Porque no cuentan con las condiciones políticas y sociales, aún promoviendo robos organizados, caos y desestabilización, para imponer un desenlace de esas características en la Argentina. Chocan además con un gobierno que no vacila y menos aún retrocede. Lo cierto es que en la medida que Cristina se muestre con mayor solidez, las acciones del enemigo se van a ir espesando progresivamente. Cuanto mayores sean las dificultades e impotencia de la derecha para imponer políticamente sus posiciones, más van a apelar a diferentes formas de lucha, las convencionales y las no convencionales. Con golpes de nuevo tipo, guerra económica, acción psicológica y podríamos seguir. El rol de las fuerzas policiales en este sentido es evidente, con un antecedente concreto como el de Ecuador en septiembre de 2010 cuando intentaron desplazar el compañero Rafael Correa. Desde el fin del anillo de dictaduras en América Latina, los yanquis concentraron su accionar ya no en las Fuerzas Armadas, sino en las fuerzas de seguridad interna: formaron cuadros y camadas en los diferentes desdoblamientos de la otrora Escuela de las Américas. Ahora se ve con nitidez y por eso la Presidenta llamó a una profunda transformación que, al igual que las FF.AA, las incorpore a los procesos democráticos. Durante los últimos días, funcionó con precisión quirúrgica -como lo definió Cristina- la articulación sincronizada entre las Policías, bandas del crimen organizado y los medios masivos de comunicación: liberaron zonas, generaron psicosis, buscaron consenso detrás del ‘reclamo salarial’ y promovieron la formación de comandos civiles armados. Un cóctel explosivo con consecuencias impredecibles. Lejos de las casualidades, el marco era el de los 30 años de la recuperación democrática en la Argentina. Con ‘libertad condicional’ según las palabras de la Presidenta, o democracia tutelada según nuestra propia caracterización a los largo de estos años, donde padecimos el genocidio social del neoliberalismo. El cambio de fondo llegó un 25 de mayo de 2003. Como dijo Hebe, “los años de democracia son los 10 de Néstor y Cristina”. Ahí comenzamos a recuperar derechos y conquistas, con Memoria, Verdad y Justicia, con integración latinoamericana y un proceso objetivo de redistribución del ingreso. Por eso hablamos de profundización de nuestra democracia, que posibilitó que en la última década se triplicara el poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones mínimas. Por eso Paolo Rocca de Techint habla de un Estado ‘hipertrófico’ y se queja de la presión impositiva y la transferencia de recursos hacia la población vía subsidios. O por eso los yanquis se golpean el pecho por la ‘desigualdad’ en la Argentina, en donde según la FAO se erradicó el hambre en el transcurso de esta década. Esto vale también para los que buscan espejismos con diciembre de 2001. Estos son los enemigos que enfrentamos en la Argentina y en América Latina. Los que intentaron llevarse puesto al presidente Maduro, los que promueven un giro político en el Brasil, los que no quieren que Cristina llegue al 2015. Pero la realidad es testaruda. Después cada uno, desde su identidad política e ideológica, sabrá en qué vereda se ubica. Lo que no hay es margen para los grises, y menos aún para ladrarle a la luna con fraseología pseudo-revolucionaria. Los comunistas definimos en el 2003 que no seríamos neutrales frente a los cambios producidos, y que junto a los peronistas comprometidos con Néstor y Cristina dedicaríamos todos nuestros esfuerzos para contribuir a la construcción de la fuerza política que estuviera en condiciones de defender frente a los ataques del enemigo las conquistas alcanzadas. Hoy más que nunca debemos avanzar en esa dirección. El Proyecto Nacional en curso es el que nos posibilitará concebir una democracia de avanzada en la Argentina y dar respuesta a los dramas estructurales heredados de décadas de verdadero saqueo a nuestro pueblo. Es lo que nosotros entendemos como el camino argentino al socialismo. |
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