Como el mundo es redondo se aconseja no situarse a la izquierda de la izquierda, porque por esa pendiente el distraído, suele quedar de pronto a la derecha.Hay que escoger entre ser viento o ser veleta.
Armando Tejada Gómez - Poeta comunista

lunes, 3 de noviembre de 2014

Armando Tejada Gómez nos dejó una obra inconmensurable


 "Entre las consejas de los mayores y de los indios huarpes, de los que yo provengo, y de las reuniones de fogón, aprendí la cultura americana, porque no frecuenté aulas. Aprendí la voz popular en que creíamos"
Armando.

LA CANCIÓN ES CON TODOS

Armando Tejada Gómez , uno de los poetas fundamentales de Latinoamérica, no pudo ir como otros niños a la escuela. Sufrió la condena de ser pobre y de familia numerosa ( hijo 24) . Aprendió a leer como pudo y conoció la cultura de los libros como pocos y también la de sus pares, los de abajo; la cultura de la calle. Peleó con sangre su destino de poeta y escritor del mundo a pesar de su condición de autodidacta.
La postergación no pudo con él, todo lo contrario, fue pontenciadora para sobreponerse a los clásicos modelos de destrucción cultural y de grave inequidad instalados desde siempre en nuestro país. Militante del Partido Comunista, todo le fue difícil, pero no claudicó en su postura de elevarse sin perder jamás la esencia de su origen y su destacado compromiso y fundamental coherencia ante la vida.
El 3 de noviembre de 1992 fallecía en Buenos Aires, el camarada Armando Tejada Gómez, poeta, letrista, escritor y locutor argentino, relacionado con la música folklórica. Es el autor de la letra de "Canción con todos", considerado Himno de América Latina.
Nació el 21 de abril 1929 en Mendoza, hijo de Lucas Tejada, tropero (llevaba ganado de Mendoza a San Juan y Chile, a través de la cordillera), y de Florencia Gómez, casada a los 14 años. Hijo anteúltimo de 24 hermanos. Canillita, lustrador de zapatos, luego obrero de la construcción.
A los quince años se compró un ejemplar del "Martín Fierro" que le despertó la pasión por la lectura y la poesía. Simultáneamente se despertó en él la inquietud por las injusticias sociales, volviéndose un activista político.
Comenzó como locutor en LV10 Radio de Cuyo, que alternó con su trabajo como obrero de la construcción. Comenzó a componer canciones junto al músico Oscar Matus, también mendocino y futuro esposo de la cantante Mercedes Sosa, en lo que sería una larga sociedad y con quien escribiría canciones como "Los hombres del río", "Coplera del viento", "Tropero padre" (inspirada en su padre), entre muchas otras.
A los 26 años ocupó una banca como diputado provincial por la UCRI, Unión Cívica Radical Intransigente, sector político del que, como era de prever, se desengañó rápido: en 1959 se afilió al Partido Comunista, tras un revelador viaje por la República Popular China, la URSS y Checoslovaquia. Sin embargo, no es precisamente su actividad política lo que convirtió a Tejada Gómez en una figura cultural de peso.
Tejada Gómez fue, como su amigo Pablo Neruda, básicamente un poeta al servicio del cambio. En 1963, luego de haber dado cuenta de su vasto sentimiento nativo en obras como Pachamama o Los compadres del horizonte, fundó el Movimiento del Nuevo Cancionero junto a Mercedes Sosa y Eduardo Aragón. El primer impacto de aquella agrupación fue “Canción para mi América”, que hizo debutar a Mercedes en Cosquín y que Daniel Viglietti diseminó por el continente al grabarla en su disco Hombres de nuestra tierra (1964). “Nos propusimos a la canción de raíz folklórica no sólo una estructura musical y literaria que supone un nuevo lenguaje, sino también un contenido que exprese al hombre Argentino hoy y aquí”, dijo a la Revista Folklore en julio de 1972.
En otra parte de la entrevista, Armando Tejada Gómez expresaba: “Como hijos del pueblo debemos correr los mismos riesgos que el pueblo afronta”. Eran tiempos duros y él parecía presentir el futuro. En 1974, luego de escribir el guión de la película de Historia de un hombre de 561 años y componer junto a César Isella (“Fuego de Animana”) y Cuchi Leguizamón (“Elogio del Viento”), la Triple A lo incluyó en su lista negra. Luego del golpe militar de 1976, la dictadura prohibió sus recitales, sus libros, sus canciones, su nombre, su existencia. Pero insistió: primero se llamó Carlos de Mendoza, después Marcos Zonda, seudónimo con el que editó la novela Cuatrocientas sudestadas (1981). Hoy, una década después de su fallecimiento, le llegó la hora de un merecido homenaje.
Hombre de una vasta obra literaria y multipremiado, Armando Tejada Gómez es considerado como uno de los mejores exponentes del folclore argentino.

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